En los últimos meses se ha hablado mucho del proyecto Kortezh, un encargo muy especial que llevaba años en la cartera del Instituto Central de Investigación de Vehículos y Automóviles (NAMI) en Rusia. Se trataba del desarrollo de una nueva limusina para trasladar al presidente con total seguridad a la vez que se transmiten los valores del país. Ha sido mostrada en una especie de acto inaugural en el que Vladimir Putin se ha desplazado por primera vez en su flamante vehículo.

‘Aurus’ es el nombre que recibe esta limusina que supera los 6 metros de largo y que tiene un diseño con aires clásicos que puede recordar ligeramente a Rolls-Royce. Destacan algunos detalles como la parrilla cromada con lamas verticales o los estrechos faros LED. Este ejemplar puede llegar a pesar alrededor de 5 toneladas debido al alto nivel de blindaje, que incluye ruedas con sistema antibalas que podrían seguir rodando después de varios disparos.

El interior de la nueva limusina quedará reservado para Putin y sus compañías, pues no se han mostrado imágenes. Es de suponer que el lujo estará a un nivel muy elevado y que se han empleado materiales de primera calidad como la madera o el cuero. Para mover semejante mastodonte se ha montado un motor de doce cilindros con alrededor de 800 CV de potencia. Las malas lenguas dicen que han contado con la ayuda de Porsche en su desarrollo.

A pesar de ello la limusina está considerada como ‘made in Rusia’ y sustituye al anterior Mercedes-Maybach Pullman Guard. Para encontrar un vehículo presidencial de origen nacional tenemos que remontarnos a 1985, todavía en el régimen de la URSS, cuando Gorbachov se movía en una limusina ZIL-41047. El proyecto Kortezh ha contado con un presupuesto de más de 150 millones de euros y ésta es solamente su primera creación. Después llegarán otros vehículos para el gobierno utilizando la misma plataforma, incluyendo un minibús o un todoterreno. También se venderán algunas unidades al público.

Fuente: RT

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