El Range Rover Sport SVR es sin duda uno de los SUV más capaces a día de hoy. Se coronó temporalmente como el más rápido en Nürburgring marcando un tiempo de vuelta de 8 minutos y 14 segundos, aunque luego llegó el Porsche Cayenne Turbo S para quitarle el puesto. La clave es la fuerza bruta de su motor V8 sobrealimentado de 5.0 litros que desarrolla 550 CV de potencia y 680 Nm de par.

A pesar de sus 2.335 kg tiene unas prestaciones bastante impresionantes, pues consigue acelerar de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos y una velocidad máxima limitada a 260 km/h. Incluso hizo una muestra de su efectiva aceleración sobre distintos tipos de firme. Aunque ahora la marca británica ha llevado su tope de gama al Festival de la Velocidad de Goodwood y ha mostrado una faceta que hasta ahora desconocíamos.

Como se muestra en el vídeo, el Range Rover Sport SVR no solo corre mucho, sino que también sirve para hacer algunos trucos. Hizo la subida rodando sobre dos ruedas, gracias al especialista Terry Grant que estaba al volante. A pesar de las dimensiones y el elevado peso del vehículo, no parece haber complicaciones para el piloto, que lo lleva con maestría y sin que ocurra ningún tipo de complicación ni percance.

Incluso se permite la licencia de que el copiloto salga por la ventanilla con el vehículo en movimiento y se ponga de pie sobre el coche para saludar al público. Después de esta acrobacia, Grant sube el ritmo con el Range Rover Sport SVR y termina deleitando a los asistentes con unos cuantos ‘donuts’ y una buena nube de humo procedente de los neumáticos. En definitiva, otro de esos espectáculos que hacen a Goodwood un lugar de peregrinación para los amantes del motor.

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