Un niño de siete años de edad de Michigan (Estados Unidos), que tuvo que ponerse de pie para llegar al acelerador y el freno al conducir fue detenido por la policía después de viajar más de 32 kilómetros en el coche de su padrastro.

El niño, que vive con su madre y su padrastro a 160 kilómetros al noreste de Detroit, estaba descalzo y en pijama, cuando la policía lo alcanzó, según el New York Daily News.

“Estaba llorando y sólo decía que quería ir con su papá”, dijo el jefe de la policía Caseville Jamie Learman a The Associated Press. “Eso era todo. Él sólo quería ir a casa de su padre.”

El muchacho conducía el Pontiac Sunfire rojo a más de 100 km/h, y cambió de carretera en varias ocasiones. La madre del niño, que trabaja en el turno de tarde, estaba durmiendo cuando el joven se puso al volante.

El Departamento de Servicios Humanos y la Oficina del Fiscal del Condado de Huron no han determinado si se presentarán cargos, aunque Tim Rutkowski, el fiscal del condado, dijo que no hay pruebas de que el niño se le hubiera enseñado a conducir.

Aunque el niño seguramente fue regañado, la irritación de su madre difícilmente mellará los futuros contratos que este joven podría recibir de distintas escuderías, hambrientas de un piloto tan prometedor como este pequeño Fittipaldi del estado de Michigan. Lo mejor es verlo en acción:

Vía: Gawker

Vídeo: Hufftington Post

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