Hace un par de semanas los medios se hacían eco de la primera entrega en camión autónomo, específicamente de cerveza. La startup Otto nació con la idea de impulsar la logística de las empresas instalando tecnología de conducción autónoma para camiones. Fue adquirida en agosto por Uber por 680 millones de dólares, justo cuando comenzaba a probar sus coches autónomos por las calles de Pittsburgh.

Ahora su nombre está dando la vuelta al mundo por entregar una orden de cervezas sin la necesidad de una persona en el asiento del conductor. En concreto se trataba de un camión Volvo con remolque de 18 ruedas que transportaba 51.744 latas de cerveza a lo largo de una carretera de Colorado Springs, en Estados Unidos.

Lo cierto es que no todo el recorrido se hizo sin conductor, ya que de los 194 kilómetros, el camionero tomó el control dentro de las zonas urbanas, a la salida del almacén y en la llegada del destino. Otto monitoreaba por vía remota el camión, que contaba con sensores de radar frontales para detectar obstáculos, dos cámaras para la detección de carriles, un sensor LIDAR para captar el entorno en 3D y un sensor GPS.

Los kits de hardwares que diseñan son así de compactos. Desde la empresa afirman que su cometido es hacer la industria del camión más segura ya que, según el cofundador, Lion Ron, el 94 % de los accidentes están causados por un fallo humano.

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Desde Otto aseguran que los conductores continuarán involucrados en los repartos y que controlarán el camión durante el primer y el último kilómetro, pero ¿qué ocurrirá si sólo se hace necesaria la mano de obra “humana” para el punto de partida y el de recogida? ¿Supone una amenaza para el futuro de los camioneros? ¿Cambiarán las redes de distribución? Hemos querido saber qué piensan diversas federaciones y asociaciones de transportistas, pero no parecen estar interesados en desvelar su opinión acerca de la irrupción de esta nueva forma de transporte, ya que no hemos recibido respuesta.

No obstante la legislación ha de adaptarse, al igual que quizá deban hacerlo los contratos laborales, ya que puede haber diferencias salariales si el conductor sólo tiene que “trabajar” durante dos kilómetros, por ejemplo. Los aspectos positivos que presenta este nuevo tipo de logística es que es los conductores podrán descansar durante largos recorridos, pudiéndose evitar accidentes derivados de un exceso de horas en ruta. El tiempo dirá si los repartos sin conductor se convierten en una realidad aceptada en el sector.

Vía: Xataka, MIT Techonology Review, Otto.

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