Hay gente con mucha paciencia y entre ellos destancan los jubilados, gente con habilidades adquiridas a lo largo del tiempo y que ahora cuentan con más tiempo que nunca para desarrollarlas. Recordamos perfectamente a Patelo, el jubilado gallego creador del motor V12 más pequeño del mundo y a Szymon Klimek, el polaco que fabrica algunas de las más increíbles obras de arte mecánicas en miniatura. Ambos se llevarían muy bien con Momir Bojic, un jubilado bosnio de 71 años de edad que dedicó dos años de su vida a forrar su Volkswagen Beetle de madera.

Para culminar su hazañam Bojic precisó nada menos que 50.000 piezas de madera de roble. Como quería poder seguir utilizando el vehículo, que según asegura a Reuters, funciona perfectmente, sólo dejó a la vista los faros.. y la matrícula.

Volkswagen Beetle madera 01Bojic vive en Celinac, un pueblo cercano a Banja Luka a donde se desplaza habitualmente conduciendo su Bettle de madera. SIn embargo, tal y como asegura en una entrevista, ha recorrido todo el país con él… Y más allá, ya que también ha visitado países vecinos que conformaban la antigua Yugoslavia.

La madera de roble cubre no solamente el exterior del coche (incluso llantas y parachoques, pasando por el emblema de Volkswagen). El interior es una oda a la madera, desde el volante al salpicadero y, para demostrar la pasión que siente por este material, el bueno de Bojic no duda en salir de paseo con su Beetle Cabrio luciendo una gorra de madera. Sin duda, cuando Groucho gritaba “Más madera” en Los hermanos Marx en el Oeste nunca pensaba que alguien llegaría a estos extremos.

Vía: Periodismo del motor
Fotos: Imgur

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