El Ferrari 250 GT LWB California Spider fue el primer coche que la empresa italiana fabricó específicamente para el mercado estadounidense. Se trataba esencialmente de una versión descapotable del 250 GT Berlinetta, que contaba con un capó, puertas y tapa del maletero de aluminio, para ahorrar peso.

La historia de su fabricación no comenzó en Italia, sino al otro lado del Atlántico. Los distribuidores estadounidenses de la marca, Luigi Chinetti y John von Neumann lograron convencer a Enzo Ferrari de que sus paisanos, sobre todo los californianos, apreciarían un descapotable de altas prestaciones. Sin más dilación, en 1957 desde Maranello se llamó a los expertos carroceros de Carrozzeria Scaglietti para que creasen una versión sin techo del exitoso 250 GT Berlinetta.
Ferrari 250 GT LWB California Spider 1959 05

Ver galeria (16 fotos)

Como puedes apreciar en las imágenes, el resultado fue espectacular. Tanto, que el diseño resultante ha sido catalogado por muchos como “el más bello de Ferrari de todos los tiempos”. Desde luego, con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los coches más deseados por los coleccionistas, ya que a las belleza de sus formas y proprociones se une el hecho de que la producción del modelo finalizó cuando solamente se habían fabricado 50 unidades. Por eso, no es de extrañar que, en la subasta más reciente de un Ferrari 250 GT LWB California Spider, el martillo cayese cuando la puja alcanzó los 8,8 millones de dólares.

Pero el California Spider está muy lejos de ser solamente una cara bonita. Estaba impulsado por un motor V12 de 2.953 cc con carburadores triples Weber que rendía 226 CV de potencia. Esta fuerza se enviaba a las ruedas traseras mediante una transmisión manual de cuatro velocidades y se detenía gracias a los frenos de disco hidráulicos que montaba en las cuatro ruedas.

Ferrari 250 GT LWB California Spider 1959 interior 01

Aunque Enzo Ferrari nunca tuvo la intención de que el Ferrari 250 GT LWB California Spider compitiese en carreras, lo hizo en diversas competiciones con escuderías no oficiales a ambos lados del Atlántico. El piloto estadounidense Richie Ginther, por ejemplo, condujo con Howard Hively uno para ganar la clase GT en las 12 Horas de Sebring de 1959. Ese mismo año, la escudería americana Racing Team logró una quinta posición en la general de las 24 Horas de Le Mans… ¡a una velocidad media de 265 km/h!

Si ahora nos acordamos de este rompecorazones llamado Ferrari 250 GT LWB California Spider es porque una unidad, la 1307GT, sale a subasta el próximo 13 de agosto. Comprado originalmente en 1959 por Prince Alvise Hercolani, lo vendió después de sólo seis meses al piloto de carreras y vendedor de coches. Wolfgang Seidel. Se cree que su techo duro, creado a partir de un BMW 507, se adaptó a este coche mientras Seidel lo tuvo en propiedad. Él vendió el coche en 1961 y tras un par de propietarios más, llegó en 1966 a Ed Niles, un abogado de California y que corría con Ferrari. Lo pintó de un rojo cereza metálico.

Ferrari 250 GT LWB California Spider 1959 08

Después de pasar por más propietarios más, el coche fue adquirido en 1968 por Jim Swartout, que pagó por él 3.600 dólares. Lo mantuvo durante 30 años y después de tratar de venderla-a partir de 1989, finalmente se hizo con él un sueco, Jonas Liden, en 1999. Liden encargó una restauración completa en Italia. Fue entonces cuando fue pintado con ese tono azul oscuro y el techo en plata. Y más tarde su propietario invirtió 115.000 dólares para hacer un motor completo y reconstruir la suspensión, entre otros trabajos perfectamente documentados. Entonces fue certificado por Ferrari Classiche, lo que confirma que el coche está exactamente como salió de la fábrica.

La unidad 1307 del Ferrari 250 GT LWB California Spider tiene otras características únicas. Lo más evidente es la caja del interruptor, colocado en el túnel del eje de transmisión, tras la palanca de cambios. Contiene el interruptor de encendido y otros controles que normalmente se montan bajo del tablero de instrumentos. Resulta que esos interruptores se movieron de su posición habitual para dar cabida a una radio. Pequeños detalles que le harán alcanzar un precio escandaloso.

Fuente: RM Sotheby’s
Galería de fotos: Patrick Ernzen, cortesía de RM Sotheby’s)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta