Hace dos siglos, Alfons Mucha ya nos regalaba su forma de ver la publicidad a través de carteles litográficos e ilustraciones que bien le valieron el título de máximo exponente del Art Nouveau. Carteles en los que te puedes perder, de tonos pastel y mujeres efímeras, que parecen flotar entre el nombre de la marca que representan.

Lo mismo pasaba en el siglo XX con el diseño gráfico y la publicidad del automóvil. Encontramos de vez en cuando folletos en los que nos gustaría entrar a dar una vuelta. Como este:

volkswagen, 1957Podemos considerar el período 1900-1975 como el de los días de gloria de la publicidad automovilística. Y es que hoy en día contamos con tantos recursos que, imaginar el proceso creativo y cómo lo materializaban hace un siglo, desmerece las superproducciones de las grandes firmas. Los folletos publicitarios de aquella época llegaban a las cien páginas e incluían muestras de las tapicerías de cada modelo y de los colores de la pintura en un cuidado papel satinado.

Este punto álgido de la publicidad tenía su razón de ser en el boom económico que se experimentó tras la Segunda Guerra Mundial, etapa en la que la máxima de vivir el sueño americano estaba presente en su población. El automóvil era una forma de vida, un movimiento cultural que giraba en torno al consumismo y las apariencias

¿Recordáis Revolutionary Road? Ambientada en los 50, describe perfectamente esta pretensión por cumplir todos los clichés de lo que debía ser este sueño americano: casa, hipoteca, coche, matrimonio, hijos y trabajo. Si la habéis visto descubristeis lo que significaba este estilo de vida para sus protagonistas. Si no, ya tenéis deberes.

chrysler, 1939

También era la época dorada de los tres gigantes: Ford, General Motors y Chrysler. Cuando Detroit se alzaba como rey de la industria automovilística a nivel mundial. Las grandes firmas querían embelesar a través del marketing y la publicidad a su público objetivo, y creaban maravillas que hoy en día nos encanta recordar. El libro Automobile Design Graphics de la editorial Taschen ha seleccionado 500 folletos publicitarios editados entre 1900 y 1973. En él se pueden ver productos de las menos conocidas Tucker, Sun, Ajax, Kaiser y de las míticas GM, Ford, Dodge y Chrysler.

La colección de folletos y carteles pertenece al antropólogo cultural e historiador del diseño gráfico Jim Heimann, editor ejecutivo de TASCHEN America y autor de numerosos libros sobre arquitectura, cultura popular y la historia de la Costa Oeste, Los Ángeles y Hollywood. Su colección privada se ha exhibido en museos de todo el mundo.

Fuentes: Taschen, Real Clear Life
Galería de fotos: colección de Jim Heimann/Taschen.

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