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Pintura coche-Oxido
Luis Blázquez

Si no quieres evitar dañar la pintura del coche, esquiva estos cotidianos elementos

Mantener la pintura del coche en perfecto estado es más fácil de decir que de hacer. Porque no son las cosas grandes las que la dañan a largo plazo, sino las pequeñas que ocurren casi a diario. Y es que hay multitud de elementos cotidianos a nuestro alrededor que tienden a deteriorar la pintura de nuestro vehículo sin que siquiera nos demos cuenta hasta que ya es demasiado tarde.

La pintura de coche moderna se aplica en varias capas para proteger la carrocería, y a pesar de que se desarrolla teniendo en cuenta la durabilidad, varias sustancias y materiales que encontramos a diario pueden dañarla. Encontrarás muchas soluciones para este problema, como el recubrimiento cerámico o las películas protectoras, pero no hay objeción en que la solución más económica es mantener el coche limpio y utilizar productos específicamente diseñados para el mismo. A continuación, veremos qué hay que evitar para dañar la pintura.

La sal del asfalto

Cuando llegamos a la estación fría en el hemisferio norte, el peligro más común es la sal de las carreteras. Aunque existen muchas sustancias sin sal para evitar que se forme hielo en el asfalto, suelen ser más caras, por lo que la gente sigue usando el buen cloruro de sodio. El problema es que este mineral es corrosivo, lo que significa que se comerá la pintura con el tiempo. Y eso ocurre porque se adhiere a los bajos del vehículo, así como a los paneles de la carrocería que hacen contacto con las salpicaduras de las ruedas.

Si bien no es algo que se pueda evitar en demasía, especialmente si vives en un área donde nieva constantemente, puedes minimizar los daños lavando tu preciado coche con la mayor frecuencia posible. Si puedes pagarlo, aplicar una capa de cera de primera calidad antes de que comience el frío invernal te brindará una protección adicional. Los bajos también se pueden sellar con productos específicos, y de hecho puedes hacerlo tú mismo si te ves por la labor, o llevando el coche a un profesional del cuidado del automóvil.

El café y los refrescos

¿Alguna vez has colocado una taza de café o refresco en el techo del coche mientras tenías prisa y luego has visto con cara de horror cómo se volcaba y derramaba el contenido sobre la superficie de la carrocería? Ambas bebidas contienen ácido que puede dañar el acabado cromático del coche y diversos colorantes que manchan cuando se secan. Quienes saben de esto, dicen que la clave está en limpiar el líquido derramado de inmediato y al completo con un paño suave y lavar la zona afectada con agua jabonosa justo después.

La savia de árbol

Mientras los motores de combustión interna existen, los vehículos han sido enemigos de los árboles. Pero, ¿quién sabía que este último se vengaría liberando savia cada primavera? Si aparcas el coche debajo de uno, la sustancia rica en nutrientes y minerales se adherirá a la carrocería. Si bien no causará ningún daño instantáneo, dejarlo desatendido eventualmente dañará la capa protectora de la pintura y provocará la decoloración a través de la ausencia de brillo. En otras palabras, se irá volviendo mate por ronchas.

Cuando la savia se endurece, también es extremadamente difícil de quitar. Los expertos en el cuidado del automóvil recomiendan emplear un jabón de descontaminación automotriz y alcohol isopropílico, o productos específicos que eliminan la savia del tirón. ¿Cómo evitarlo? Ciertamente, durante los meses de calor es difícil, ya que si optas por aparcar alejado de un árbol, lo más probable es que el coche reciba el sol durante el tiempo que estés detenido y que luego sea un horno a bordo. Así que, o suciedad ecológica o calor infernal.

Los excrementos de aves

Reconocidos comúnmente como el pu** pájaro que me ha cagado el coche el recién lavado, los excrementos de ave también son dañinos para la pintura del coche. A estas alturas todos tenemos claro que estos seres defecan indiscriminadamente sobre todo lo que se cruza en su camino. Desafortunadamente, nuestros vehículos parecen que están entre sus objetivos favoritos. Estos excrementos son ácidos y tienen el potencial de dañar la capa transparente que actúa como barniz, especialmente cuando se endurecen.

Para tratar de evitar que esto suceda, puedes elegir dónde estacionar con cuidado, pero si tu coche ha sido seleccionado por el pájaro de turno, es importante limpiar los excrementos antes de que se endurezcan. Evita usar el papel de cocina o higiénico (ahora en breves verás por qué) y hazte con un poco agua, un jabón específico para tratar carrocerías de coche y, a ser posible, un suave paño de microfibra. Con todo esto en mano, no hay más que seguir el consejo del Maestro Miyage en Karate Kid (1984): “dar cera, pulir cera”.

Los bichos estampados

Los insectos voladores y las secciones delanteras de los vehículos parecen ir de la mano, especialmente durante el verano. Esos bichos muertos pueden parecer inofensivos, pero en realidad pueden causar graves daños a la pintura de tu vehículo debido a la acidez de sus cuerpos. Si no se eliminan de inmediato, las huellas del cuerpo pueden quedar grabadas de forma permanente en las capas superiores. Los expertos aconsejan retirarlos de inmediato, bien con un producto específico o con un trapo, agua, el movimiento de nuestra mano.

Los rollos de papel

Ampliamente utilizado en estos días para casi todo, los rollos de papel comunes (sobre todo los de baja calidad) no deben usarse para limpiar o secar el coche. Hay algunos diseñados específicamente para el limpiado automotriz, pero en su mayoría, el uso del papel de cocina y de baño puede crear marcas −similares a un remolino− o incluso arañazos en la pintura o en la capa que lo protege. Nuestro morro y nuestro trasero están acostumbrados a este tipo de papel, pero la pintura del coche necesita de cuidados específicos.

La forma más sencilla de que no ocurra es hacer uso de paños de microfibra y mantenerlos limpios después de cada uso. Usar un paño lleno de pequeñas partículas de suciedad es más dañino para la pintura un rollo de papel barato. Piensa si alguna vez harías uso de un trozo de papel de cocina o de baño ya para limpiarte. A qué no lo disfrutarías de la misma manera y hasta te daría repelús. Lo mismo para el coche. Cuanto mayor sea la suavidad con la que rocemos su superficie, más tiempo se mantendrá impecable la pintura.

Jabón de lavaplatos

Lo decimos desde el comienzo de esta entrada: si lavas el coche, hazlo con frecuencia y con productos específicos para el cuidado del automóvil. El jabón para platos no es uno de ellos. Su nivel de pH (acidez) es más alto que el de los productos dedicados para el cuidado de la pintura del coche, y algunos de ellos contienen pequeñas partículas abrasivas que ayudan a eliminar las manchas difíciles, como bien puede ser el aceite en abundancia o el tomate; los que hayan tenido que frotar este tipo de manchas lo entenderán.

Si bien con el jabón de lavaplatos harás un trabajo de limpieza ejemplar, también habrás quitado cualquier forma de cera que hubiese sobre la carrocería. Además, también se puede dañar, rayar e incluso corroer lentamente la capa de barniz que hay por encima. Asimismo, el acabado será muy opaco, por lo que es mejor que uses un champú dedicado para coches. Son fáciles de encontrar y, generalmente, baratos, por lo que realmente no hay excusa para usar jabón de lavaplatos en lugar de uno en condiciones para lavar el coche.

Fuente: Autoevolution, Carwise

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