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Luis Ramos Penabad

Diez consejos para evitar mareos en el coche

Realizar un viaje, en coche o cualquier otro medio de transporte, parece en principio una alegría para todo el mundo, pero hay personas que llegan a pasarlo realmente mal con estos. Y es que para quien sufre mareos en los viajes no tiene nada de agradable. Lo mejor es entender por qué se producen… y luego saber como evitarlos.

Por qué se producen los mareos

Los mareos en medios de transporte se conocen como «mareos por movimiento» o «cinetosis». Ocurren porque el cerebro necesita conocer la posición del cuerpo en todo momento, algo que consigue con los datos que le proporcionan los sentidos, así como el apartado locomotor.

En un medio de trasnporte, el movimiento no depende de nosotros mismos. En ocasiones, a nuestro le resulta extraña la sensación de moverse sin realizar los movimientos por si mismo.

Por qué el mareo produce vómitos

Como se produce un desajuste sensorial conforme a lo que vemos y los datos que el resto del cuerpo envían, el cerebro piensa que se debe a una neurotoxina. La náusea se produce porque el cerebro cree que se ha producido un envenenamiento y hay que eliminar esa tocina. De ahí que nuestro cuerpo produce vómitos, para expulsarla.

Hay gente más propensa que otra a sufrir mareos en el coche. Se desconoce cuáles son los motivos pero sí que existen trucos para evitar que se produzca

1. Elegir bien el asiento del coche

Si eres propenso a sufrir mareos, lo importante es dar al cerebro la información adecuada de que te estás moviendo. Escoge siempre un asiento en el sentido de la marcha (sobre todo en furgonetas y carvanas) y, siempre que sea posible, el asiento del copiloto, pues desde ahí es más sencillo observar la carretera y que la vista «avise» al cerebro y el oído de los movimientos que se van a producir. Además, esos movimientos que se producen en el coche se notan más cuanto más atrás vayamos en el vehículo, por las inercias.

De esta misma manera, entre los asientos traseros es más fácil ver el exterior en el central que en los laterales. De acuerdo, es más incómodo en los coches actuales (suele ser más estrecho y duro), pero es mejor que limpiar vómitos luego, créeme.

2. Conducción suave

El conductor no suele padecer cinetosis. Siempre observa la carretera y su cerebro se adelanta a las acciones que va a realizar. Por ejemplo, sabe que se aproxima a una curva y el cerebro pedice los movimientos que el cuerpo va a tener cuando la tome. Ojo, hay casos extremos de personas que sufren mareos incluso conduciendo.

Eso sí, la conducción que realice podrá evitar que sus pasajeros sufran mareos en el viaje. Cuanto más predecible y suave sea la conducción, evitando frenazos y aceleraciones bruscas, y sobre todo tomando las curvas de manera progresiva, más probabilidades habrá de que nadie se maree.

El tipo de vía por el que se circula también influye. Es más difícil marearse yendo por una vía de alta capacidad que por una carretera secundaria debido a que los movimientos del vehículo se reducen mucho.

3. Vista al frente

Nada de leer en el coche ni realizar actividades que requieran fijar la vista en un punto del habitáculo. con ello solamente estás dando más posibilidades a que tu cerebro envíe información poco adecuada al oido y comience el malestar.

Del mismo modo, es mejor mirar hacia delante que a los laterales, para contar con más información de los movimientos que se van a producir. Y sí, ayuda estar entretenido. Escuchar música o conversar con otros pasajeros no solamente hace más ameno al viaje, sino que ayuda a evitar mareos.

4. Ventilación adecuada

Es muy importante ventilar el interior del vehículo antes de emprender la marcha para eliminar olores, sobre todo si ha estado durante mucho tiempo cerrado. Además, en el momento que aparecen los síntomas de mareo también nos puede ayudar abrir un poco la ventanilla: el aire fresco hace que disminuya la sudoración, mejore la respiración y aumente el contenido de oxígeno.

5. Ojo con los niños

Hay estudios que demuestran que los menores de 12 años tienen mayores posibilidades de marearse que los adultos. La razón es sencilla. A edades tempranas el cerebro está todavía inmaduro en el control del equilibrio. En los adultos el cerebro ha aprendido de situaciones pasadas y sabe adaptar el cuerpo en consecuencia. Por ese mismo motivo un adulto suele marearse en barco… a no ser que tenga experiencia en esas lides.

También aumenta la posibilidad de mareo cualquier trastorno que debilite el organismo o el equilibrio. Además de los niños hay que prestar atención a ancianos, enfermos, embarazadas y personas con cuadros de ansiedad.

6. Comidas

No es conveniente viajar inmediatamente después de la comida, pero si no hay más remedio, sigue nuestros consejos sobre comer bien antes de un viaje: sana, escasa (para evitar digestiones pesadas)  y mejor a base de alimentos sólidos. Procura beber cada cierto tiempo, pero evita bebidas alcohólicas.

7. Paradas frecuentes

Además de evitar la somnolencia y el cansancio, las paradas frecuentes (la recomendación es cada 200 km), ayudan a que el conductor no sufra dolores de espalda. Además, a los pasajeros también les viene bien estirar las piernas, ir al baño y tomar algo para despejarse y hacer más complicado que el mareo aparezca.

8. Evitar pensar en ello

No pienses que vas a marearte. Subirse en el coche ya pensando que vamos a marearnos lo hace más probable. Como decíamos, la conversación ayuda ya que se presta menos atención a los movimientos. Es mejor viajar dormido, pues de ese modo se percibe menos el movimiento, reduciendo la posibilidad de mareo. Si no es posible, cerrar los ojos también ayuda a reducir el malestar, al reducir en muchos casos la sensación de inestabilidad.

9. Ante los primeros síntomas

Tomar algo frío ayuda a frenar la sensación de náusea que acompaña al mareo. Por esa misma razón, abrir las ventanillas y no tener un habitáculo con demasiado calor (mantener una temperatura entre 21 y 23 grados) ayuda a detener los primeros síntomas.

10. Viajar preparado

Procura llevar bolsas para el mareo y ropa de cambio para los pequeños, para ellos es más difícil evitar o prever el mareo. Existen también medicamentos que alivian los síntomas del mareo. Uno de los más habituales es el dimenhidrinato (te sonará más como Biodramina, su nombre comercial), que además de presentarse en pastillas también en chicles, que acelera su absorción por el organismo y su toma es más amable para los más pequeños. De todos modos, antes de añadirla a tu botiquín en el coche, consulta con el farmacéutico. Recuerda que suelen provocar somnolencia, así que evita que los tome el conductor.

Fuente: RACE,

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