Desde hace años hay un eterno debate en el mundo del automóvil: ¿cambio manual o cambio automático? Cada una de las opciones tiene sus seguidores y sus detractores, pero parece que en los últimos tiempos los fabricantes apuestan por transmisiones automáticas cada vez más avanzadas. Ya os hablamos de sus ventajas y también de su mantenimiento, por eso ahora nos centramos en algunos consejos para conducir un coche con cambio manual.

Honda es uno de los grandes impulsores de este tipo de caja de cambios y lo mantiene en la mayoría de sus modelos incluso en mercados como el estadounidense, donde los manuales apenas llegan al 5 % de las ventas. Aquí en Europa gozan de mayor popularidad pero todavía hay gente que no sabe utilizarlos correctamente y por eso quieren dar unas pautas sencillas que ayudarán a muchos usuarios.

Aprende el patrón

Aunque pueda parecer un consejo algo tonto, es lo primero que debería hacer alguien que va a coger un coche manual por primera vez. Estamos acostumbrados a que las marchas impares queden en la parte superior y las pares en la inferior, teniendo la primera siempre arriba a la izquierda. Aquí hay que prestar más atención a la marcha atrás, pues depende del fabricante puede ir arriba o abajo y en un lado o en otro. Para acceder a ella igual hay que tirar de una palanca o presionar el pomo hacia abajo.

El pedal del embrague

Ese tercer pedal que hace distinguibles a los coches manuales. Se controla con el pie izquierdo y tiene un tacto diferente en cada coche. Una práctica muy útil antes de coger un coche por primera vez es tantear su dureza y el punto en el que sale el coche desde parado mientras se acelera un poco. El nivel de aceleración marcará una buena salida, que se cale o que haya deslizamiento excesivo. El pedal del embrague conviene pisarlo siempre a fondo al cambiar de marcha y no dejar el pie ligeramente apoyado para evitar un desgaste prematuro.

Cambio de marchas

La fuerza del motor no puede ser aplicada a la transmisión mientras se hace un cambio de marcha con un manual, de ahí la importancia del embrague que permite parar momentáneamente el flujo de fuerza. Las revoluciones son la guía para hacer los cambios, si son altas normalmente significa que necesita una marcha más, mientras que si son bajas y apenas hay fuerza se necesita una marcha menos. No hace falta pisar el acelerador durante los cambios y tampoco conviene saltarse muchas marchas.

Conclusiones

Los cambios manuales suelen ser más baratos que los automáticos debidos a su simplicidad técnica. Muchos de los seguidores de estas transmisiones dirán que su principal ventaja no es el precio, sino su capacidad de involucrar más al usuario en la conducción. La experiencia al volante se enriquece y suele ser más completa y precisa con un manual. Nadie sabe si a largo plazo terminarán desapareciendo debido a las exigencias de la industria, pero queda claro que a día de hoy son una opción de lo más acertada.

Fuente: Honda

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