Todo conductor sabe que la distancia de seguridad es la que deja entre su coche y aquel que le precede en la vía. Sin embargo, es un término muy relativo. Lo que un usuario puede considerar como suficiente para detener su vehículo no siempre coincide con lo que de verdad sería recomendable. Esto nos lleva a que todavía se registren un buen número de accidentes por colisiones traseras y múltiples, la mayoría fácilmente evitables aplicando una separación mayor.

Hay que tener en cuenta que en caso de una frenada repentina del vehículo que va por delante cuanto menor sea la distancia de seguridad, mayor será la probabilidad de alcance. A esto hay que sumar otros factores como el estado del vehículo (estado de frenos y neumáticos), el estado de la vía (siempre peor en frío y en mojado), la propia velocidad o los reflejos del propio conductor. Como siempre vale más prevenir que curar, desde aquí recomendamos siempre dar un poco más de distancia de seguridad de la que consideramos correcta. Y a continuación vamos a hablar de lo que dice la ley al respecto.

Distancia de seguridad recomendada

Una de las mayores controversias que levanta este tema es que no hay una distancia de seguridad fija y de obligatorio cumplimiento. Es algo lógico si tenemos en cuenta que la separación necesaria para evitar una colisión por alcance es un valor que cambia en función de la velocidad y de las condiciones, como dijimos anteriormente. Por eso la DGT establece que es necesario al menos dos segundos de separación entre vehículos para evitar esa posible colisión.

Aunque esa recomendación de los dos segundos de diferencia tiene que ser cogida con pinzas.  En ese tiempo y a 120 km/h se recorre una distancia de 66 metros, por lo que en caso de una frenada muy fuerte o de que haga mal tiempo y el asfalto esté mojado podrían ser insuficiente. En estos casos se recomienda aumentar la distancia de seguridad a tres o más segundos. También se podría aplicar a cuando se circula por carreteras con un carril por sentido sin intención de adelantar, dejando una mayor separación frontal para el que quiera adelantarnos.

Hay que tener en cuenta que algunos tramos son más peligrosos que otros y que hay sitios donde una colisión múltiple puede tener consecuencias graves. Dentro de un túnel la distancia de seguridad tiene que ser de al menos 4 segundos o 100 metros si no se pretende adelantar. Por supuesto, en vehículos pesados (más de 3.500 kg) las distancias de seguridad deben ser más amplias y en el caso de los túneles se cifran en seis segundos o 150 metros.

En algunos de estos tramos en los que hay mayor riesgo de colisión por alcance se han ido pintando sobre el asfalto los galones. Se trata de una marca vial con forma de flecha que pretenden ayudar a que el conductor calcule la distancia de seguridad ideal, pues su separación va en función de la velocidad de la vía. Hay que dejar dos galones visibles entre turismos convencionales y tres galones si se trata de un vehículo pesado.

Aunque también hay una serie de trucos para respetar la distancia de seguridad. Uno de los más extendidos es el contar «1.101, 1.102…» (mil ciento uno, mil ciento dos) a velocidad normal para calcular esos dos segundos que deberíamos dejar respecto al coche de delante. Se podría sumar el 1.103 para aumentar la distancia en condiciones desfavorables y lograr los tres segundos o el 1.104 para llegar a los cuatro segundos necesarios en los túneles.

Puede parecer una medida algo infantil pero es efectiva y no requiere cálculos complicados que puedan afectar a la conducción durante la marcha. Una un poco más técnica es la regla del cuadrado, que consiste en quitar un cero a la velocidad máxima de la vía y hacer su cuadrado. Por ejemplo, en una carretera de 90 km/h nos daría un resultado de 81 (9×9) que serían los metros de distancia de seguridad. Si está lloviendo habría que multiplicar ese resultado por dos, en el ejemplo anterior serían 162 metros.

Esta cuestión se termina en los vehículos nuevos que cuentan con ayudas de seguridad avanzadas. Circulando con el control de crucero adaptativo el propio coche ya calcula la distancia de seguridad necesaria en función a la velocidad a la que avanza. También hay algunos modelos que cuantifican en segundos la distancia que nos separa del coche de delante, una guía de gran utilidad para mantener

Multa por no respetar distancia de seguridad

Que no haya una distancia de seguridad fija que guardar ni posibilidad de medir en centímetros con precisión la distancia entre los coches, las autoridades pueden multarnos si consideran que no se está respetando este aspecto. Y además se considera una infracción grave que conlleva una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carnet de conducir. Probablemente una de las infracciones más subestimadas que se evita con algo tan fácil como no acercarse en exceso al vehículo que precede. Por evitar la multa y también por seguridad.

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