Opel Vectra C Automatico
Luis Blázquez

¿Cómo se aplica el “freno motor” en un coche automático?

El concepto de “freno motor” es interesante, ya sea en un coche con una caja de cambios manual o automático. Si estás tratando de reducir la velocidad de tu coche y tienes mucho espacio y tiempo para trabajar (es decir, que no existe la necesidad de detenerte inmediatamente), disminuir la velocidad mediante este método es una forma inteligente de frenar.

Sin embargo, no puedes ir demasiado lejos con esta técnica, pues, como regla general, el “freno motor” ayuda a usar menos los frenos, pero nunca los reemplaza. Hacer esto no es necesariamente malo para el motor o la caja de cambios, pero sí que puede serlo si lo haces incorrectamente. Debes sopesar los beneficios del freno motor con algunos otros factores, así como saber cómo funciona y en qué situaciones

¿Qué es el “freno motor”?

Cuando quitas el pie del acelerador, ese es el momento en que se produce el fenómeno al que nos referimos como “freno motor”. La mayoría de la gente confunde este término con otros tipos de frenado, pero tiene un mecanismo diferente al de otros sistemas de frenado.

La mayor parte del motor entra en acción, el caso en que el pedal del acelerador cierra la válvula del acelerador. Esta válvula es la fuente de entrada de aire del motor, y trabaja con la ayuda de otra válvula de mariposa para crear un vacío y alternar los pistones en el motor. Como resultado, el motor se ralentiza y, en última instancia, también ralentiza las ruedas. Por lo tanto, el “freno motor”, al bajar una pendiente, tiene un papel fundamental cuando se quiere reducir la velocidad.

¿Cómo funciona el “freno motor” en un coche automático?

En este caso, depende del coche automático que sea. Hasta hace no mucho, los selectores del cambio contaban con varias posiciones numéricas más allá de las hendiduras para “P”, “R”, “N” y “D”. Hablamos de las opciones “1”, “2”, “3” y, en algunos casos, “4”. En aquellos vehículos que son híbridos o eléctricos, junto a los cuatro inamovibles se ha integrado la función “B”.

Cuando circules cuesta abajo, puedes modificar las relaciones de la transmisión automática a una velocidad más baja usando la palanca de cambios. Por lo general, al pasar a una de las marchas numeradas (es decir, de “D” a “3”, por ejemplo), el vehículo permanecerá en una marcha más alta sin hacer cambios ascendentes. Esto acelerará el motor más y reducirá la velocidad del automóvil a medida que desciendes una colina o quieras ayudar a no gastar en exceso los frenos.

Está perfectamente bien hacer esto al motor y transmisión, aunque si nunca lo has hecho antes, seguro que pensabas que no podría ser bueno para el coche. Si usas los frenos cuesta abajo con mucho ímpetu, como hacen la mayoría de los conductores, lo más probable es que los sobrecalientes. Esto hará que pierdan su poder efectivo y puede provocar que los frenos “vibren” o “chirríen”. En condiciones extremas, el sistema de frenos podría incluso llegar a fallar.

En el caso de estar ante un coche híbrido o uno eléctrico, la posición “B” en el selector del cambio se encarga de hacer la función de “freno motor”, en algunos casos programable en distintos modos de retención para actuar como un recuperador de energía. Recuerda que la energía desperdiciada en forma de calor a la hora de frenar siempre es desperdiciada, pero gracias a los sistemas de frenada regenerativa, dicha fuente de fricción sirve para recargar la batería del coche.

Por contra, bajar una velocidad de una transmisión automática mientras se va cuesta abajo puede no ser la mejor práctica para hacerlo habitualmente. La mayoría de las transmisiones no están programadas para hacer cambios manuales constantes. A menos que tengan ese modo de seleccionar un cambio o levas (o similares), controlar manualmente la selección de marchas es una fórmula para una transmisión sobrecalentada. En pocas palabras, si tienes un coche automático, usa el “freno motor”, pero no abuses de él.

¿Cuáles son los beneficios del “freno motor”?

Quizás te estés preguntando: “¿El ‘freno motor’ es malo para mi motor?” Si bien el proceso genera algo de calor, es un problema menor, ya que, en la práctica, no tiene apenas efectos negativos en el vehículo si lo usas con moderación. Si el cambio descendente se realiza correctamente, la transmisión debería permanecer sana. Existen varios beneficios para el “freno motor”, que incluyen:

  • Menores costes de mantenimiento asociados: la reducción en la aplicación de nuestro pie sobre el pedal de freno provoca un menor desgaste de los componentes del sistema de frenado, lo que prolonga la vida útil de esos componentes.
  • Conducción más segura cuesta abajo: evita la fricción excesiva que puede causar que los frenos se fatiguen y fallen, lo que puede hacer que el conductor no pueda detener el coche de una manera segura.
  • Eficiencia de combustible mejorada: dado que la centralita del coche corta el suministro de combustible a los inyectores de los cilindros utilizados durante el frenado por compresión, este proceso, de hecho, ayuda ligeramente con la eficiencia de combustible del motor.

Fuente: The Drive, Euromaster

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