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Redacción

¿Mantener un superdeportivo? ¡No, gracias!

Un superdeportivo suele tener unos precios de mantenimiento acorde con el precio de compra, es decir, elevadísimos. La primera cifra, la de compra, suele saberse con bastante facilidad. Sin embargo muchas veces las cifras más mareantes llegan a la hora de mantener ese capricho en marcha.

Partiendo de que el importe del mantenimiento siempre supone cantidades importantes, quizás sea más orientativo revisar las cantidades en algunos de estos superdeportivos. El Mclaren Mercedes SLR que se dejó de producir a principios de año, además de tener un precio prohibitivo  (546.000 euros),  tiene una primera revisión a los 15.000 kilómetros con un importe de 2.500 euros.

Depués de ahí, cada 15.000 kilómetros precisa ya, indefinidamente, nuevas revisiones, que tienen un importe de 4.400 euros y a los cuatro años, la revisión extra eleva el gasto hasta los 8.000 euros.

El Bugatti Veyron sube, en su primera visita programada al taller, hasta los 16.000 euros. De esta cantidad 6.000 euros son de mano de obra especializada, los neumáticos son Michelin fabricados de manera exclusiva para las prestaciones de este superdeportivo. Bugatti recomienda el cambio completo de los neumáticos cada 5.000 kilómetros por un importe total de 7.300 euros. La marca ofrece la posibilidad de extender la garantía por dos años por la friolera de 73.000 euros y de 44.000 euros si sólo es por una anualidad.

Otro superdeportivo podría ser el Porsche Carrera GT, fabricado entre 2003 y 2006. Precisa de una revisión anual de 2.500 euros, que en los años alternos se convierte en 3.500 euros y cada cuatro, una revisión más detallada, sube el importe de la factura a 7.000 euros. Cuando se hace la revisión de los cuatro años se cambia el embrague, 6.000 euros que añadirán a la factura.  Si necesitamos el cambio de una de las llantas de magnesio por algún golpe o problema (no se pueden arreglar), cada unidad tiene un  importe añadido de 6.500 euros a la cuenta final.

Para completar el cuarteto de ejemplos para orientarnos sobre lo que nos puede costar el mantenimiento de un superdeportivo, el Lamborghini Gallardo tiene un gasto de 1.900 euros a la revisión de los 12.000 kilómetros, se eleva a 3.300 euros la visita al taller de los 24.000 kilómetros y son 4.050 euros si la revisión es la de los 48.000 kilómetros.

Un cambio total de frenos precisa de un desembolso de 4.140 euros; cambiar el embrague llega a los 3.800 euros y el parabrisas asciende a 1.800 euros. Cada faro de su especial óptica tiene un importe de 2.250 euros. Los 60.000 euros, precio total del motor, se pueden poner en peligro si no usamos el aceite recomendado por Lamborghini, el Agip (180 euros cada garrafa). Este modelo lo consume en gran cantidad.

Conviene recordar que hay otros gastos, como el combustible, los impuestos, el seguro, el garage,… que los propietarios de estos superdeportivos tendrán que desembolsar como cualquiera del resto de los mortales, adaptando los importes, eso sí, a las piezas únicas que son cada uno de estos vehículos.

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