Los trasplantes de motores no son nuevos, pero no hay muchos que estén tan bien ejecutados como este Honda N600 de 1972 propiedad de Stephen Mines, quien lo ha equipado con un propulsor de moto, concretamente el de una Honda VFR 800 V4. Tras cinco años de arduo trabajo, este urbanita ahora es capaz de subir hasta las 12.000 rpm y, para más inri, la potencia ya no se envía al eje delantero, sino al trasero.

Como parte del Hot Wheels Legends Tour, donde los pequeños coches a escala 1:64 cobran vida como réplicas de tamaño completo, Honda presentó la serie “Super Tuner Legends”. Después de eso, Stephen lo llevó a la edición inaugural del evento en Estados Unidos, donde ganó el primer premio. Esa victoria, decidida por un panel de jueces expertos, significa que ahora estará en exhibición en el SEMA Show de 2019 a principios de noviembre.

El Honda N600 fue el primer vehículo de la firma nipona en ser importado a Estados Unidos

Considerado como el primer coche de Honda en tierras norteamericanas, el N600 comenzó con un modesto bloque de dos cilindros y 599 cm3 capaz de subir hasta las 9.000 rpm. No era rápido, pues apenas conseguía rozar los 130 km/h de velocidad punta y tardaba cerca de 19 segundos en llegar hasta los 100 km/h, pero sí era lo suficientemente pequeño como para esconderse en entre los gigantes estadounidenses de la época con un consumo irrisorio en comparación.

Sin embargo, pocos componentes originales quedan en este humilde vehículo. Miles lo ha equipado con una suspensión y un sistema de frenos proveniente de un Mazda MX-5 y, extrañamente, parachoques delanteros y traseros de un Chevrolet Camaro de primera generación (1967-1969). También tiene instalados asientos de un Polaris RZR porque en un coche tan ligero –apenas 550 kg– y rápido, se hacen necesarios asientos que te mantengan en su lugar.

El propulsor de cuatro cilindros en uve de 782 cc es capaz de entregar 109 CV y 82 Nm. El motor de la motocicleta todavía está conectado a su caja de cambios secuencial original de cinco velocidades, lo que significa que hay un embrague accionado por el pie. Como contrapartida, este coche no tiene marcha atrás. “Estoy emocionado de que mi N600 no solo destacase, sino que fuese seleccionado como el ganador de la primera serie de Honda Super Tuner Legends”, dijo Mines.

Es un diseño simple y de buen gusto, y seguro que dejará a las personas sorprendidas cuando despegue a la salida de los semáforos. Desafortunadamente, el comunicado de prensa de Honda tan solo ofrece dos imágenes de esta maravillosa creación.

Fuente: Honda

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