Si te gusta toda la temática steampunk, o simplemente eres un fanático de todo lo que sea retro, probablemente te gustará esta moto BMW R100 RS creada por Dirk Oehlerking, de Kingston Customs. Se llama “Good Ghost” y es parte de la serie Phantom de Oehlerking, que también incluye a los modelos White y Black Phantom. Sin embargo, a diferencia de las otras dos, la “Good Ghost” presenta una apariencia aerodinámica de tiempos pretéritos que cubre todo su cuerpo.

El diseño gira en torno al trabajo de carrocería y unos pequeños cambios en el motor y el chasis. Todo lo demás es trabajo personalizado. Paneles de aluminio de dos milímetros de grosor cuya forma ha sido gestada a mano cubren todo el chasis. ¿Y cómo lo hace? Con las señales de diseño steampunk. El guardabarros delantero y trasero has sido fusionados en un solo conjunto donde ruedas, suspensión y todos los demás componentes normalmente visibles están ahora ocultos en esta carrocería curva de líneas suaves y sencillas.

Curiosamente, si no conseguías distinguir la marca por el emblema de BMW, la parrilla delantera de doble riñón insinuaría sus raíces. El panel frontal y lateral continúan hasta la parte trasera de la moto, encerrando también toda la zaga. Pero sobre la rueda trasera, el trabajo de la carrocería cae casi al nivel del suelo y se encuentra con los dos escapes, uno a cada lado. Si te fijas bien, esa pequeña estructura tubular que hay en la parte inferior de ambas colas es la luz trasera, la cual queda perfectamente integrada en el conjunto.

El manillar también ha sido trabajado, ahora con los puños envueltos en cuero. El sillín se ha confeccionado con tapizado de piel marrón a juego con este último. Un asiento que tiene un pequeño truco bajo la manga: se levanta para revelar un compartimiento de almacenamiento del tamaño perfecto para una botella de vino y su correspondiente cristalería y sacacorchos. Lo más destacado lo encontramos en el maletero, con las herramientas necesarias en un lado y un juego de cubiertos en el otro, aunque solo para una persona.

Pero quizá uno de los aspectos visuales más destacados son los indicadores en la parte superior. La forma en que están colocados aporta algo totalmente diferente, un toque agradable a un espacio visualmente vacío. Lo único expuesto son las tapas de los cilindros y los escapes, lo que ayudar a sumar enteros a la hora de conseguir ese aspecto steampunk. Piénsalo, si estas piezas estuvieran cubiertas como el resto, ¿las mirarías igual? Porque son esas pequeñas cosas las que diferencian a un producto bien diseñado de uno magistralmente diseñado.

Esta antigua BMW R100 RS puede parecer increíble y, probablemente, fácil de fabricar, pero lo cierto es que no lo es. Para colocar el sillín en la estructura, Oehlerking necesitó cortar el depósito de combustible, y ese proceso habría involucrado a más de un problema técnico. Entonces, se le ocurrió una solución al fabricar una pequeña celda para sentarse detrás de la transmisión, con una bomba de combustible externa. De esta forma, se consiguen las formas y proporcionas buscadas, sin comprometer al apartado técnico y funcional.

“Comencé a construir un revestimiento con marco de alambre y cinta, que luego cubrí con cartón y pasta, así que creé diseño y estilo. No quería sentarme detrás de un carenado en la motocicleta, quería montar la motocicleta. Escondí una BMW R100 RS original debajo del carenado, marco y tecnología, todo original, solo usé un amortiguador Monolever. Al igual que la White and Black Phantom, coloqué el carburador detrás del carenado Kingston Hand Made”.

En cuanto a prestaciones, el motor bóxer de dos cilindros se mantiene intacto, con una cilindrada de 971 centímetros cúbicos (cc) y una potencia de 72 CV que quedan gestionados por una caja de cambios manual de cinco relaciones. Además, la motocicleta pesa 179 kilos, marcando 2,72 metros de largo y 1,12 m de alto. No se han realizado cambios en el chasis original de la R100 RS, y el revestimiento –que pesa solo 21 kg–, la maneta del cambio de marchas y la palanca del freno de pie fueron hechos a mano.

La BMW R100 “Good Ghost” fue encargada por Bobby Haas, que es un patrón de automóviles y es propietario del Museo Haas Moto en Dallas, Texas, donde se exhibe esta motocicleta. Es la culminación de muchas ideas excéntricas, pero de alguna manera, todas hacen una moto de gran apariencia que, de acuerdo con las propias palabras de Oehlerking, “cuando la conduces, se siente como si estuvieras en un momento diferente”.

Fuente: Yanko Design

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