Las ligeras y potentes baterías de ión-litio han permitido a los fabricantes crear vehículos eléctricos (e híbridos enchufables) con una sorprendente aceleración. Sin embargo, el litio resulta caro. El paquete de batería del Nissan Leaf cuesta algo más de 9.000 euros y apenas ofrece 200 km de autonomía (en el mejor de los casos), por lo que la movilidad eléctrica no es atractiva todavia para la enorme mayoría de conductores.

A finales de 2012 veíamos los distintos enfoques con los que fabricantes de baterías y de coches pretenden hacer competitivos los coches eléctricos. Ahí ya hablábamos de los avances del Instituto TRINA de investigación de Toyota, que hace bien poco publicaban en la revista Chemical Communications sus experimentos con una batería de ión-magnesio con un nuevo tipo de ánodo, hecho de estaño, y el mismo tipo de electrolitos utilizados en las baterías de ion-litio.

Las pruebas mostraron un rendimiento prometedor y abren el camino a futuras investigaciones, señala Nikhilendra Singh, autor principal del artículo.

El magnesio es un material abundante, por lo que las baterías de ión-magnesio prometen ser baratas. Estas baterías también deberían tener una capacidad de almacenamiento más alta que las de ión-litio ya que los iones de magnesio tienen pueden almacenar más carga por gramo, lo que se traduciría en una mayor autonomía para los coches. Ahora falta perfeccionar el proceso químico para hacer que una batería de ión-magnesio funcione de forma eficiente.

El trabajo de TRINA se centra exclusivamente en el magnesio, pero otros científicos de Toyota estudian baterías de litio-aire e ión-sodio, que también podrían ser candidatas para reemplazar a las baterías de litio. Estos avances de los  fabricantes de coches significan más probemas de las empresas de baterías, que como hemos visto, operan muy por debajo de su capacidad prevista. Si quieren sobrevivir en este mercado necesitan mejorar su tecnología… o acabarán quebrando, como ha ocurrido con A123 Systems.

El artículo de Toyota a despertado un gran revuelo. Pero hasta que comience la comercialización de baterías de magnesio deben pasar más de 10 años. Conseguir un ánodo, un cátodo y un electrolito es un gran avance, pero se tarda unos cinco años en llegar a la etapa de comercialización, y en el caso del magnesio aún no tenemos todos esos elementos, por lo que faltaría más tiempo todavía.

Fuente: Toyota

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