En 2014, el C4 Cactus inauguró una nueva era para Citroën: la marca reintrodujo el concepto de un asiento de tipo “sofá”, una adaptación de los “bancos” que empleaban muchos coches en tiempos pretéritos, especialmente en Estados Unidos. Actualmente, el programa Citroën Advanced Comfort reúne la experiencia de la compañía y la adapta a sus productos para hacer que nos sintamos como en casa.

La firma de los dos chevrones ha ido desarrollando desde entonces los asientos Advanced Comfort. Estas butacas han sido gestadas con diferentes capas de materiales específicos (espuma de poliuretano, viscoelástica o texturizada, por ejemplo), para adaptarse a la morfología de cada persona, además de ofrecer una esponjosidad destacada en el mundo automotriz. Gracias a sus propiedades, vuelven a su forma original sin guardar nuestra forma.

Los asientos cómodos no son nada nuevo para Citroën. Al igual que Opel, la firma parisina ha dado a estos elementos una gran importancia desde sus inicios, como demuestran los asientos acolchados del Citroën Tipo A de 1919, su intervención publicitaria como sinónimo de refinamiento y confort en el Citroën C6 Grand Luxe de 1931 o la originalidad de los equipados en el Citroën 2 CV de 1948, que podían sacarse del vehículo y utilizarse como mobiliario al aire libre.

Durante décadas, Citroën experimentó con una gran variedad de ideas para abordar la configuración interior de sus vehículos. Ya en los años 80, los modelos GS, CX, SM y BX equipaban asientos destacadamente cómodos donde la suave amortiguación hidroneumática también jugaba un gran papel. Cuando los 90 llegaron, la modularidad empezó a postularse como un factor protagonista, algo que se demostró en la banqueta posterior abatible del ZX (1991) o los asientos desmontables del Xsara Picasso (1999).

Asientos delanteros del Citroën CX (1974-1985)

Cubiertos con un forro acolchado, los nuevos asientos de Citroën continúan ofreciendo una gran comodidad, algo de agradecer cuando se pasan muchas horas sobre ellos, como hemos podido comprobar en el C4 Cactus y C5 Aircross. Su espuma de alta densidad (de 15 milímetros, 13 mm más que los asientos estándar) optimiza el confort al ofrecer un acogedor y esponjoso espacio. Esta espuma ha sido estructurada para hacer que los asientos sean cómodos en lo visual y en lo físico.

La espuma de los asientos también evita los signos de envejecimiento tras muchos años de uso

Como hemos explicado alguna vez, una correcta postura al volante es imperante; no solo por comodidad, también por seguridad. Es necesario aproximar la espalda al respaldo tanto como sea posible, y ajustar el asiento y el volante con los brazos y las rodillas ligeramente doblados. Tras adecuarnos en nuestro vehículo y verificar que las rodillas estén a la misma altura que las caderas, tan solo es ponerse el cinturón, arrancar e iniciar un agradable viaje.

Los asientos de Citroën ofrecen bases y respaldos anchos, ajuste de altura para el conductor y el pasajero, y ajuste lumbar para el primero con el fin de lograr un soporte lumbar ideal. “Los asientos Advanced Comfort también permiten una mayor absorción de vibraciones, lo que, junto con la suspensión y sus amortiguadores hidráulicos progresivos, permite un verdadero efecto de alfombra voladora”, explica Juan Rueda, jefe de producto de la marca.

Y es que los asientos son el elemento del coche con el que se está más en contacto. Son ellos los que proporcionan las primeras sensaciones de bienestar, tanto cuando nos fijamos en ellos como cuando los usamos a bordo. Además del papel que desempeñan en cuanto a sujeción, también tienen un papel fundamental en la filtración de las distintas vibraciones del vehículo o procedentes de las deformaciones de la carretera.

Fuente: Citroën

Galería de fotos:

Ver galeria (19 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta