Si sois seguidores acérrimos de este portal, probablemente recordaréis que en 2012 fue subastado el Aston Martin DB5 de Paul McCartney por un precio de 383.895 euros. Pues el caso es que este mismo vehículo ha vuelto a ser noticia porque Bonhams lo volvía a subastar un lustro después. El pasado sábado fue vendido por la sorprendente cifra de 1.529.237 euros, lo que significa casi multiplicar por cuatro su valor.

Pero cuadruplicar su precio de venta (y reportar un beneficio de más de un millón de euros a su propietario) no está a la altura de cualquier modelo. El Aston Martin DB5 en cuestión se trata de la unidad con número de chasis DB5/1653/R, que salió de fábrica en 1964 y fue a parar a las manos del ‘Beatle’ Paul McCartney, que lo disfrutó durante seis años. Fue su primer Aston Martin, aunque posteriormente tuvo un DB6, que tuvo más popularidad.

Aunque las fotos digan lo contrario, el DB5 originalmente tenía la carrocería en color ‘Sierra Blue’ y un interior en cuero negro, que posteriormente recibió un patrón de notas musicales. Tenía algunos extras como llantas cromadas, radio Motorola o cinturones de seguridad. En 1970 recibió un nuevo embrague y un mantenimiento con apenas 65.000 kilómetros. Fue por aquel entonces cuando el coche cambió de manos por primera vez.

Poco se supo de él en los años siguientes, hasta que en 1983 vuelve a aparecer al ser comprado por John Richard Rogers, que lo tuvo en posesión durante 13 años. Después fue adquirido por John Hardy Shannon que lo tuvo entre 1996 y el 2002. Tras el cambio de siglo fue a parar a un coleccionista británico que puso su empeño (y su dinero) en que estuviera en perfectas condiciones. Lo restauró, repintó, renovó el interior y cambió cilindros y frenos con ayuda de especialistas.

Justo después pasó a manos de otro propietario famoso, Chris Evans, un conocido presentador británico que pasó por Top Gear. Fue él quien cambió su matrícula a la actual ’64 MAC’ y lo tuvo casi una década. Hasta que en 2012 vuelve a la escena con la subasta que hemos nombrado antes. Su nuevo y desconocido dueño fue el que hizo una nueva restauración al completo, sustituyendo prácticamente todos sus elementos.

Interior, motor, caja de cambios, sistemas eléctricos, suspensión, capó… todo fue retirado para reforzar su chasis y comenzar casi de cero. Estos elementos fueron sustituidos o reacondicionados, siempre manteniendo los cánones de la marca y utilizando recambios originales. Incluso se aprovechó para cambiar el color original por el ‘Silver Birch’, el mismo de la película de James Bond y el interior en cuero ‘Mulberry’.

Con todo restaurado se pusieron manos a la obra con el motor para aumentar su cilindrada de los 3.995 cc originales a 4.200 cc. Esto se tradujo en un ligero aumento de potencia desde los 285 CV a los 319 CV actuales. En definitiva, todo como nuevo para este Aston Martin DB5 que desde su restauración solo había completado unos 4.100 kilómetros. Su nuevo dueño se lleva una unidad con una dilatada historia y en perfecto estado, cosas que ayudan a explicar esa enorme subida de precio en cinco años.

Fuente – Bonhams

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