El Bugatti Veyron está considerado un vehículo de culto. El que podemos definir como el primer hiperdeportivo y fue la referencia en cuanto a prestaciones en los primeros años del siglo XXI. Ahora tenemos el Bugatti Chiron, que le ha superado en todos los aspectos, pero para llegar a su antecesor hizo falta un desarrollo interesante. Corría una época en la que el Grupo Volkswagen derrochaba poderío, pues en 1998 adquiría de golpe a Bentley, Bugatti y Lamborghini.

Los alemanes quería que ese golpe sobre la mesa no pasara desapercibido, quería hacer un vehículo que pasara a la historia. El punto de partida era el Bugatti EB110 que ya había sorprendido en los 90. En los primeros meses de la entrada de las nuevas marcas al Grupo Volkswagen se empezaron a mover los hilos. Se estaba gestando el Bugatti Veyron y lo pudimos ver a través de tres prototipos distintos de tres marcas diferentes lanzados en apenas un año: 1999.

Bentley Hunaudières Concept

Curiosamente el primero en llegar fue el Bentley Hunaudières Concept, un prototipo presentado en el Salón de Ginebra de 1999. El nombre hacía referencia a la enorme recta del Circuito de La Sarthe (sin chicanes) donde se celebran las 24 Horas de Le Mans. Con la velocidad como premisa, llegaba un vehículo con un diseño muy limpio y cuidado, que buscaba también la máxima eficiencia aerodinámica.

Llevaba la elegancia y lujo característicos de Bentley, pero con un elemento algo más radical a lo que acostumbraban. Hablamos del motor W16 de 8.0 litros del Grupo Volkswagen, una bestia atmosférica (en este caso) que desarrollaba una potencia de 623 CV y 760 Nm de par. Montaba un cambio secuencial de cinco velocidades, tracción a las cuatro ruedas y las malas lenguas decían que alcanzaba los 350 km/h de velocidad máxima.

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Audi Rosemeyer Concept

Un poco más tarde, ya en el año 2000, fue presentado el Audi Rosemeyer Concept. En este caso, su nombre hacía homenaje a Bernd Rosemeyer, piloto de las míticas ‘Fechas de Plata’ de Auto Union en la década de los 30. El aspecto de este prototipo también se inspiraba en aquellos vehículos de competición clásicos utilizando una carrocería de aluminio pulido en acabado mate, unas enormes llantas de 20 pulgadas y unos faros similares a los del Audi TT de primer generación.

Además de su ligereza y aerodinámica trabajada, el elemento que le hacía destacar era el motor W16 de 8.0 litros. Efectivamente, el mismo bloque que habíamos visto en el Bentley, que seguía siendo atmosférico y que había sido potenciado hasta los 710 CV y 761 Nm de par. Llevaba un cambio manual de seis velocidades y la tracción integral quattro. Al igual que en el caso del Bentley, su producción se desestimó casi de inmediato.

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Bugatti EB 18.4 Veyron Concept

Entre medias del Bentley y del Audi, justo en el Salón de Tokio de 1999 hacía su aparición estelar el Bugatti EB 18.4 Veyron Concept. Aunque anteriormente ya se habían visto otros prototipos con el nombre Veyron (como el coupé EB118, el sedán EB218 o el 18/3 Chiron de Giugiaro), éste fue el que ya empezaba a tomar la forma definitiva. El diseño exterior ya presentaba esas líneas tan llamativas en la carrocería bitono.

Llama la atención que para este prototipo escogieran un motor W18 atmosférico de 6.3 litros, una disposición que también se estaba estudiando para el modelo de producción y que estaba presente en anteriores prototipos de Bugatti. Desarrollaba 555 CV y 650 Nm de par e iba ligado a un cambio automático de cinco velocidades. Sus prestaciones eran buenas para la época, pero finalmente se decantaron por el W16 de 8.0 litros para seguir el desarrollo.

Apenas un año después de este aluvión de prototipos de superdeportivos hizo su aparición el Bugatti EB 16.4 Veyron Concept, el prototipo casi definitivo. Se modificaba su diseño para ser más actual y adaptado a los tiempos y se adoptaba definitivamente el motor W16 de 8.0 litros pero con cuatro turbos. De esta forma su potencia se disparaba por encima de los 1.000 CV y se vieron obligados a montar una transmisión automática de doble embrague.

Tras varios años de desarrollo, el Bugatti Veyron definitivo pasaría a producción. El resto es historia.

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