Si nos ponemos a pensar nos damos cuenta de que BMW no ha terminado de entrar en la lucha de los superdeportivos mientras que sus principales rivales alemanes sí lo han hecho (véase Audi con el R8 o Mercedes con el AMG GT). Por el momento, el BMW i8 es el único representante en ese ámbito y esa afirmación hay que cogerla con pinzas. Este modelo destaca más por su diseño que por su potencia y prestaciones, algo que la marca quiere cambiar en el futuro.

El siguiente paso que podría dar BMW es hacer un auténtico superdeportivo, una especie de reemplazo para el i8 pero que alcanzase un nuevo nivel de rendimiento y que se colocaría en lo más alto de la gama también por precio. Y para ello se partiría del actual BMW i8, que tiene bastante potencial gracias al chasis de fibra de carbono que monta. Sobre esa base se seguirían unos cuantos pasos para lograr un ejemplar que estuviera a la altura en todos los sentidos.

Lo que se mantendría es la filosofía de utilizar la electrificación en su sistema de propulsión. En los últimos meses hemos podido ver superdeportivos híbridos de otras marcas y BMW cree que puede aprovechar ese bagaje y mejorarlo. La clave sería cambiar el tres cilindros de gasolina por otro bloque más capaz y dotar de más potencia al motor eléctrico. Todavía no hay nada confirmado pero se podría esperar una potencia superior a los 700 CV, prácticamente el doble de lo que tiene el actual.

Todavía se trata de un proyecto que anda en pañales, las primeras informaciones hablan de que este superdeportivo de BMW podría llegar en 2023. También se dice que se intentaría a toda cosa mantener su exclusividad y que se lanzaría al mercado en una tirada bastante limitada. Mientras tanto seguiremos viendo otros deportivos de la submarca M, uno de los más esperados es el BMW M8, del que ya conocemos casi todos sus detalles.

Fuente: Autocar

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta