Según un análisis de PwC, la movilidad compartida y la automatización van a revolucionar la forma de producir vehículos en el futuro. La firma destaca que la industria del automóvil se encuentra a las puertas de una revolución y la producción de vehículos será muy diferente a la actual.

Desde que Ford puso en marcha su cadena de montaje, los automóviles han experimentado un sinfín de cambios. Sin embargo, el modelo de negocio, basado en vender coches a particulares, apenas ha cambiado. Hasta ahora.

“Los empleados que conserven su trabajo necesitarán adquirir nuevas habilidades. Los fabricantes de automóviles deberán convertirse en gestores de datos y entender su nuevo rol como proveedores de servicios de movilidad, además de ensambladores de coches”, indican en el estudio. Estos son los cinco puntos clave

Malos tiempos para operarios

La consultora augura que el tamaño de la plantilla de las líneas de ensamblaje y de los talleres de carrocería y pintura menguarán, a causa de la automatización y a las nuevas técnicas de montaje. Los cálculos indican que disminuirán hasta un 60% los puestos de trabajo de operarios de fábrica y producción ya en 2030.

Gran demanda de ingenieros

El número de ingenieros de datos llegará a multiplicarse por dos en algunos centros de producción, y llegará a aumentar hasta un 80% en otros. El número de ingenieros de software aumentará hasta un 90%.

En este contexto, los fabricantes de equipos originales deberán adaptarse al cambio o se arriesgan a verse “adelantados” por las compañías tecnológicas que ofrezcan la movilidad como un servicio a sus clientes.

Mercado dual

El giro al uso compartido (que ya ha comenzado), acompañado de una individualización cada vez mayor, está a punto de transformarlo todo.

Se fabricarán principalmente dos tipos de coches. Por un lado un “gigantesco” mercado de coches estandarizados y compartidos entre usuarios (que los utilizarán de forma simple, para ir de un punto A a un punto B). Se estima que supondrán, por lo menos, el 30% del mercado europeo, concentrándose en el segmento de precios más bajos. En EE.UU. y Asia, se espera que este porcentaje sea todavía mayor.  Por otro lado, coches muy especiales, realizados para consumidores muy concretos.

Desarrollos rapidísimos

El tiempo necesario entre la investigación y el desarrollo de un vehículo, y su producción, disminuya de los actuales tres a cinco años, a apenas dos años. ¿Serán tan fiables como ahora?

¿Dónde empezará todo?

Se espera que todos estos cambios comiencen y sucedan más rápido en Estados Unidos, donde la legislación laboral cambian en menos tiempo que en, por ejemplo, Alemania, donde la transformación será más lenta debido a la influencia de sindicatos o a la existencia de contratos laborales más rígidos. Si Ford lanzó la producción de vehículos en cadena.Y ojo a países como China…

Fuente: PWC

1 COMENTARIO

  1. Me interesa mucho el wolkswagen eléctrico por 20.000 .
    Es un bombón pero cuando saldrá..

    Saludos cordiales

Deja una respuesta