No en pocas ocasiones hemos mencionado la importancia del parabrisas en el coche. Este elemento ha contribuido a mejorar la seguridad al reforzar la estructura del vehículo. Ya hemos analizado los motivos de su rotura, haciendo hincapié en la importancia de repararlo o sustituirlo cuanto antes. Aunque ahora vamos a tratar una curiosidad que nos ha llamado la atención. Se trata del contraste entre el parabrisas más pequeño y el parabrisas más grande entre coches actuales.

Parabrisas más pequeño – Mercedes SLR Stirling Moss

Aunque parezca mentira la imagen de cabecera corresponde a un vehículo de producción y no a un prototipo. Se trata del minúsculo parabrisas del Mercedes-Benz SLR Stirling Moss, bueno en realidad a uno de ellos. Porque esta evolución del SLR McLaren hacía honor al mítico piloto en una edición limitada a 75 unidades. Prescindía por completo del techo y adoptaba una carrocería tipo speedster de lo más atractiva. Empleaba el motor V8 de 5.4 litros, con el lograba una potencia de 660 CV y le permitía alcanzar los 350 km/h.

A esa velocidad dudamos de la utilidad de sus pequeños parabrisas, que podrían ser descritos mejor como dos deflectores para el aire. Cada uno cuenta con una superficie de unos 0,030 m² (o 300 cm²) y no aporta ninguna protección en caso de vuelco, para eso están los arcos tras los asientos. En otros coches convencionales lo habitual es que el parabrisas suponga alrededor del 30 % de la resistencia de la estructura y que ayude a evitar el hundimiento del techo.

Parabrisas más grande – Tesla Model X

En el extremo opuesto nos encontramos con el Tesla Model X, el SUV eléctrico que es el portador del parabrisas más grande en un vehículo de producción. Este modelo ya revolucionó el mercado al ser el primero del segmento (después han ido llegado más rivales) y por contar con una avanzada tecnología. Su mecánica eléctrica podría entregar más de 600 CV en la versión P100D, que fue precisamente la que probamos.

Un coche en el que todo iba a lo grande (potencia, dimensiones o  tamaño de la pantalla) no podía tener un parabrisas convencional. El del Model X ha sido bautizado como “Big Sky” y ocupa buena parte del techo para conseguir una gran visión panorámica que el propio Elon Musk ha comparado con la de un helicóptero. Tiene una superficie de 3 m² y ha sido creado por el especialista AGP, que le ha dado un tintado doble inteligente.

Fuente: Carglass

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