A lo largo de su carrera deportiva, Fernando Alonso ha conducido todo tipo de coches, la mayoría de ellos monoplazas, aunque también ha manejado máquinas dedicadas a la resistencia e incluso al mundo del rally. Desde que debutase en la categoría reina del automovilismo a comienzos de siglo, el ovetense ya ha competido con más de una veintena de coches.

Alonso tuvo su primer contacto en el mundo de las carreras cuando era un niño. Con tres años, su padre construyó un kart para su hermana. Ella no lo disfrutó, pero Alonso ciertamente lo hizo. Tres campeonatos de karting consecutivos a mediados de la década de los 90 lo llevaron a la serie Euro-Open de Nissan en 1999, donde se convirtió en campeón. Después de un año en la Fórmula 3000, Minardi llamó. Alonso, con 19 años, estaba compitiendo en la Fórmula 1 en 2001.

Y cuando parecía que su carrera acabaría en la “Categoría Reina”, nos sorprendió en 2017 con su incursión en las 500 Millas de Indianápolis. Y lo volvió hacer un año después tras participar en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) con Toyota y vencer dos veces de forma consecutiva en las 24 Horas de Le Mans. Dispuesto a convertirse en el mejor piloto del motor de todos los tiempos, Alonso también tiene la intención de hacerse con el Rally Dakar desde 2020.

Aquí estamos haciendo un viaje a través del carril de la memoria y revisando todos los coches que ha conducido con un objetivo deportivo desde su irrupción en la Fórmula 1. Eso quiere decir que no se tienen en cuenta los monoplazas que condujo con anterioridad o las máquinas ha empleado para moverse en el mundo real de calles y normas de tráfico. Ser un campeón del mundo no está al alcance de todos, pero tampoco es posible de conseguir sin un buen coche.

Minardi PS01 (2001)

Tras lograr el título de la Formula Nissan (1999) y hacer una demostración magistral en su paso por la F3000 (2000), Flavio Briatore y Ferrari se sintieron atraídos por las habilidades de Alonso. Finalmente fue el director de equipo de Renault quien se llevó el gato al agua, pero fue cedido durante la temporada 2001 a Minardi. Es difícil impresionar con el equipo más lento, pero aún con 19 años, brilló y se mudó a Renault en 2002 como piloto de pruebas. Alonso firmó con la premisa de que correría como titular en 2003. Terminó la temporada en 23º lugar.

Renault R23 (2003)

Tras un año “de tránsito”, Alonso llegó en 2003 como piloto titular de Renault para quedarse. La firma gala tenía un coche rápido, pero no lo suficiente como para plantar cara firme ante una arrolladora Scuderia Ferrari. Sin embargo, gracias a unas manos que exprimieron el R23 por encima de sus posibilidades, consiguió su primera victoria en el Gran Premio de Hungría. Fue entonces cuando en España comenzamos a hacernos eco de que teníamos a un futuro campeón. Terminó la temporada en 6º lugar.

Renault R24 (2004)

Este fue año en el que Alonso demostró que lo vivido la temporada anterior no era casualidad. No logró ninguna victoria en toda la temporada, y lo cierto es que parecía que el coche no acaba de ser perfecto, pero sí que mejoró su puesto en la clasificación general. Consiguió una pole position y cuatro podios, y más que podría haber conseguido de no ser por los cinco abandonos. Y aunque Ferrari dominó con puño de hierro la temporada, Alonso terminó la temporada en 4º lugar justo por detrás de los coches de Maranello y un inspirado Jenson Button.

Renault R25 (2005)

Después de dos temporadas muy fuertes (y llenas de dificultades), Alonso consiguió realizar su sueño al año siguiente. El dominio de Schumacher en Ferrari había terminado, y el español estaba a la vanguardia de la nueva era del deporte. En su Renault R25 ganó siete carreras en el transcurso de la temporada, mientras que su implacable consistencia lo llevó a conseguir otros ocho podios. Le ganó la partida a un por entonces joven Kimi Räikkönen por 21 puntos. Ganaría el título siendo el piloto más joven en conseguirlo (arrebatado por Sebastian Vettel en 2010), y también sería la última temporada para un motor V10 en Fórmula 1.

Renault R26 (2006)

Al año siguiente, llegaron los motores V8 y Schumacher volvió a su mejor forma. Él y Alonso pelearon por el campeonato de 2006 con ferocidad hasta la última carrera. El brillante inicio de temporada del ovetense, que venció en seis de las nueve primeras carreras, lo preparó perfectamente para repetir el exitoso resultado cosechado el anterior. Y aunque Schumacher estuvo cerca de arrebatarle la gloria, Alonso consiguió su segundo título mundial de forma consecutiva. Sería el último en esta categoría, pero “la marea azul” no desistiría.

McLaren-Mercedes MP4-22 (2007)

Alonso se mudó a McLaren en 2007, emparejado por el entonces novato Lewis Hamilton. Fue una temporada polémica donde las haya, con un Alonso que sintió que el equipo había roto las promesas que la había hecho (ser el piloto número uno), especialmente tras el desencuentro de Hungría. También se destapó el escándalo de espionaje que los chicos de Woking estaban ejerciendo sobre Ferrari, lo que derivó en una multa récord de 100 millones de dólares. Terminó la temporada en 3º lugar, empatado con Hamilton y a un punto de Räikkönen.

Renault R28 (2008)

Después de que tanto él como Hamilton perdiesen el título ante Räikkönen, Alonso regresó a Renault. Sin embargo, el atuendo francés era una sombra de lo que era. En un coche que estaba luchando por el extremo inferior de los puntos, Alonso extrajo lo que pudo y más de su R28. La suerte pareció ayudarlo a ganar en Singapur, después de que su compañero de equipo, Nelson Piquet Jr., se estrellase contra el muro. Más tarde se supo que fue a propósito. Alonso negó tener conocimiento de ello, pero su victoria en Japón fue genuina y brillantemente ejecutada. Terminó la temporada en 5º lugar.

Renault R29 (2009)

2009 no presentó ninguna oportunidad emocionante; incluso fue aún más difícil que el anterior. Solo subió una vez al podio (GP de Singapur), y no solo porque el rendimiento del R29 fuese muy pobre para luchar en la zona alta de la tabla, también porque la nueva normativa aerodinámica supuso una revolución donde el fabricante galo no supo adaptarse. Un segundo año anunciado con Renault que había llegado en un momento de encontrar otro equipo que pudiera darle un coche ganador. Terminó la temporada en 9º lugar.

Ferrari F10 (2010)

Todo parecía que iba a ser perfecto. Tras un segundo recuentro menos afortunados con los de Enstone, Fernando Alonso desembarcaba en una Scuderia Ferrari hambrienta de poder. Y el estreno no puedo ser mejor: victoria de inauguración del campeonato (GP de Abu Dabi). Pero Red Bull y sus pilotos, Mark Webber y Sebastian Vettel, llegaron a la última carrera con opciones al título. Una mala gestión de la estrategia por parte de los de Maranello condenó al asturiano a una séptima posición asegurada por Vitaly Petrov y su Renault. Vettel venció y se hizo con el campeonato.

Ferrari 150° Italia (2011)

Red Bull no descansó durante el parón entre temporadas, y Vettel lo demostró nada más comenzar la de 2011: victoria en el GP de Australia. Alonso no pudo hacer nada contra el alemán, quien se llevó a casa 11 oros frente a uno del subcampeón de 2010 (GP Gran Bretaña). El que más se acercó a Vettel fue Jenson Button con el McLaren, a 122 puntos. Ni siquiera su Webber pudo hacer nada (258 puntos). Alonso se tuvo que conformar con una modesta cuarta plaza, aunque superó a su compañero de equipo, Felipe Massa, quien fue sexto con 118 puntos.

Ferrari F2012 (2012)

El joven alemán llegó a su segundo título en 2011, pero Alonso y Ferrari tuvieron una pelea mucho mejor en 2012. Las victorias en Malasia, Valencia y Alemania lo colocaron en una posición sólida en la etapa intermedia, pero Ferrari no pudo desarrollar su coche tan bien como Red Bull. Vettel regresó con fuerza y ​​con una regularidad mayor se comió el liderazgo de Alonso. En la última carrera, Alonso terminó segundo en una carrera lluviosa sin muchos errores. Vettel, que trompeó y fue golpeado en los primeros metros, terminó sexto y ganó el título por tres puntos.

Ferrari F138 (2013)

Dos campeonatos perdidos en la última carrera en tres años. Ferrari y Alonso no empezaron igual de motivados la temporada 2013. Sebastian Vettel consiguió 13 victorias en 19 grandes premios, las últimas nueve de forma consecutiva. Alonso consiguió vencer en China y España (última de su carrera en la F1), obtuvo cinco segundos puestos y dos terceros. Volvió a ser subcampeón del mundo por tercera vez en Ferrari, aunque esta vez a 155 puntos de Vettel. Webber (Red Bull) fue tercero a 198 puntos.

Ferrari F14-T (2014)

Llega la etapa híbrida a la Fórmula 1 y con ella las prometedoras palabras. Mercedes-AMG comenzó con su aplastante dominio y Alonso tan solo subió al podio en dos ocasiones (GP de China y GP de Hungría). La frustración se apoderó de Alonso y, a pesar de que su contrato fue renovado en mayo de 2011 hasta la temporada 2016 inclusive, en octubre tanto él como Luca Cordero di Montezemolo (entonces presidente de Ferrari) comunicaron su separación. En noviembre la Scuderia anunciaba a Sebastian Vettel como compañero de equipo de Kimi Räikönen (de vuelta en Ferrari en 2014 tras la marcha de Felipe Massa a Williams).

McLaren-Honda MP4-30 (2015)

McLaren, respaldado por el nuevo proveedor de motores Honda, hizo su movimiento para traerlo de regreso y repetir los éxitos del pasado (1988-1992). Alonso y McLaren estaban de espaldas a la pared después un horrible año: ocho abandonos y 11 puntos en 19 carreras, con un quinto puesto como mejor resultado (GP de Hungría). Pero esperaban demostrar que los escépticos estaban equivocados para comenzar a ganar juntos nuevamente. La aventura con la unidad de potencia Honda fue un claro desastre. Terminó la temporada en 9º posición.

McLaren-Honda MP4-31 (2016)

Segundo intento de la asociación británico-japonesa, y segunda temporada de arrastre por los circuitos. Los primeros entrenamientos en el circuito de Barcelona-Cataluña (GP de España) parecían alentadores, pero la realidad fue muy diferente. Tras el accidente de Alonso a más de 300 km/h en la primera cita del campeonato (GP de Australia) y su ausencia en la segunda (GP de Bahréin), consiguió dos quintos puestos como mejor resultado (GP de Mónaco y GP de Japón). Terminó la temporada con cuatro abandonos y 54 puntos, siendo 10º en el mundial.

McLaren-Honda MCL32 (2017)

Ron Dennis abandona la propiedad del equipo tras 35 años en el cargo, pero el rendimiento en pista se mantiene e incluso empeora. De las 20 carreras de las que constaba el calendario de ese año, Alonso pudo terminar ocho de ellas. Aunque es justo decir que no participó en el Gran Premio de Mónaco para poder correr con un Indy Car en las 500 Millas de Indianápolis, una categoría mucho más atractiva para el español en esos momentos. Su mejor posición en carrera fue un sexto puesto en el GP de Hungría. Terminó la temporada en 15º lugar.

McLaren-Honda-Andretti Autosport Dallara DW12 (2017)

Para mejorar su estado de ánimo, Alonso decidió que era un buen momento para cambiar de aires y probar con nuevos retos, como conseguir la triple corona: victoria en el GP de Mónaco, en las 24 Horas de Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis. Teniendo la primera, Alonso dio a los estadounidenses una muestra de su habilidad al tomar la delantera en la icónica carrera. Irónicamente, tuvo que retirarse en los últimos compases de la competición por una falla del motor que, aunque nada tenía que ver con el equipo de Fórmula 1, también era Honda.

United Autosports Ligier LMP2 (2018)

A pesar del movimiento de motoristas entre las filas de McLaren, quienes tras muchas feas palabras con sus socios japoneses apostaron por Renault, Alonso tenía las miras puestas fuera del “Gran Circo”. Y lo hizo para inscribirse en las 24 horas de Daytona, en la segunda categoría (LMP2) y acompañado de pilotos con el sello McLaren. Aquí fue donde destacó Lando Norris antes de saltar en 2019 a la Fórmula 1. A pesar de su buena actuación, los fallos mecánicos impidieron que terminase.

McLaren-Renault MCL33 (2018)

Tras una difícil relación entre McLaren y Honda, los primeros se aliaron con Renault para ser motorizados y los segundos se unieron a Toro Rosso (y a Red Bull un año después). Pero, aunque la mejora fue sustancial respecto al motor japonés, los resultados no terminaron de llegar. Durante la primera parte de la temporada, Fernando consiguió entrar en los puntos de forma asidua, pero la falta de fiabilidad y unas evoluciones que no funcionaron, lastraron al piloto asturiano hacia numerosos retiros. Terminó su última temporada de Fórmula 1 en 11º lugar, justo detrás de Carlos Sainz.

Toyota Gazoo Racing Toyota TS050 Hybrid (2018-2019)

Antes de dejar la Fórmula 1, Alonso ya estaba embarcado en otro proyecto. Firmó con Toyota para correr todo el campeonato del resistencia (WEC), que abarcaba tanto 2018 como 2019, y el resultado no pudo ser mejor. Junto a Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, Alonso ganó cinco de las ocho carreras, incluidas las dos victorias en las 24 Horas de Le Mans (2018 y 2019) y, consecuentemente, el título mundial. Tanto Alonso como Toyota pudieron quitarse la espina de no haber vencido nunca en la cita francesa.

Konica Minolta Cadillac DPi-V.R. (2019)

Después de una primera incursión el año anterior en las 24 Horas de Daytona a los lomos de un LMP2, y ya con su primer Le Mans bajo el brazo, Alonso regresó a la carrera estadounidense para completar el trabajo que había dejado a medias. La diferencia es que esta vez compitió con los mayores, un Cadillac DPi-V.R. del equipo Konica Minolta. Haciendo una conducción magistral (especialmente por la noche y bajo la lluvia), logró la victoria junto a Jordan Taylor, Kamui Kobayashi y Renger van der Zande.

McLaren Racing-Chevrolet Dallara IR-12 (2019)

Tras una primera participación (2017) muy destacada en las 500 Millas de Indianápolis, no era descabellado pensar que podría repetir la hazaña en 2019. McLaren no quiso esta vez asociarse con ningún equipo existente. Cambió de motorista (de Honda a Chevrolet) y se lanzó a la piscina sin saber siquiera si había agua. La organización y gestión del equipo fue un completo desastre. Alonso ni siquiera pudo llegar a competir en la cita, ya que fue unos de los tres pilotos eliminados en preclasificación. McLaren hizo un estrepitoso ridículo, pero le sirvió para aprender que no se puede conquistar una categoría completamente nueva en unas pocas semanas sin el personal adecuado.

Toyota Gazoo Racing Toyota Hilux (2020)

Con el objetivo entre ceja y ceja de convertirse en el piloto más completo de la historia, Fernando Alonso anunció a finales de 2019 su ingreso en el Dakar 2020, una modalidad completamente distinta a todo lo que había probado hasta ahora. No hay un monoplaza y un circuito, solo arena, polvo y las indicaciones de un profesional en este rally como es Marc Coma (14 participaciones cinco victorias en moto). Sin duda, esta ha sido la participación más aventurada de Alonso en su carrera profesional.

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