Si ayer conocíamos la historia del primer europeo que, conduciendo con los pies, ha sacado el carné de conducir para llevar un coche adaptado, hoy nos llega la historia de un sudafricano que olvidó toda norma de seguridad. Porque, ¿quién necesita un coche automático si tienes un hijo que pueda embragar por ti?

No es ninguna broma. Ocurrió la semana pasada en una carretera de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). La policía estaba ralizando un control rutinario en una campaña que hacen para reducir accidentes y se encontraron a un hombre con una sola pierna que conducía una furgoneta de reparto Toyota con cambio manual.

El hombre, de 39 años y oriundo de Bishop Lavis, les contó a los agentes que le amputaron la pierna en 1996, después de que le destrozaran los huesos en un tiroteo. “Como sólo podía usar su pierna derecha”, no podía pisar el embrague”, comentaba la portavoz de la policía a la prensa.

Con su única pierna aceleraba y frenaba, mientras que su hijo de 11 años “pisaba” el pedal del embrague siguiendo las instrucciones de su padre: si tocaba cambiar de marcha le avisaba. Cuando les detuvo la policía utilizando esta cambio de marchas tan avanzado, viajaba con ellos en el vehículo un segundo hijo de 6 años viajaba, al parecer solo como pasajero y sin tener que realizar ninguna labor de conducción.

Cuando los agentes le pidieron el permiso de conducir el cojo explicó que no tenía. Hasta la fecha había estado conduciendo con un carné en prácticas pero justo cuando estaba aprendiendo a conducir un coche con cambio automático, caducó… allá por junio de 2009.

Eso sí, aunque nunca dejó de conducir desde que le ocurrió la desgracia. Pero no sólo usaba a niños para ayudarle a llevar el coche. hasta hace dos meses la tarea de pisar el embrague la hacía un señor jubilado. Su hijo sólo llevaba desde mayo al embrague. Los agentes inmovilizaron el vehículo. Porque no sólo era conducido al alimón entre dos personas, sino que le faltaban cinturones de seguridad, un asiento y el freno de mano. “Le hemos dado un aviso por no realizar un control apropiado del vehículo”, dijo la portavoz de la policía.

Via: Times Sudáfrica

4 COMENTARIOS

  1. Señor periodista a ver si se compra un diccionario y así enriquece su léxico que creo que falta le hace, lo de cojo sobra lo de discapacitado falta

    • Un cojo es una persona a la que le falta una pierna. No veo nada malo en la palabra en si. Los eufemismos no hacen un mundo mejor, sólo lo enmascaran. Un ejemplo: las víctimas colaterales seguirán siendo muertos civiles, da igual cómo los llamemos… Pero agradecidos por el comentario.

  2. Señor Luis ramos en referencia a su definición a mi no me falta ninguna pierna o al menos hasta el momento uso los dos zapatos y soy cojo y no intente camuflar un titular que roza lo sensacionalista con una definición tan poco acertada

  3. Según la RAE, un cojo es una persona cojea, bien por falta de una pierna o pie, bien por pérdida del uso normal de cualquiera de estos miembros. El titular puede parecerle sensacionalista, pero es informativo, no se exagera absolutamente nada lo que ha ocurrido: “Un cojo usa a su hijo para pisar el embrague” y créame que no pretende ofender a nadie. Un saludo.

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