Magnus Lindkvist es un prestigioso “futurólogo” sueco que oficia como “Trendspotter” o persona que identifica y predice nuevas tendencias en el mundo de la moda, la cultura, la economía y, por que no, en el de la movilidad. Master de Ciencias en Negocios y Economía por la Escuela de Economía de Estocolmo, Lindkvist es un prolijo autor de libros entre los que se encuentran algunos títulos como “Todo lo que sabemos es incorrecto” (2009), “El ataque de lo inesperado” (2010), “Cuando el futuro comienza” (2013) o “Futuro: 40 maneras de asegurar el futuro de su vida, carrera y negocio (2015).

Lindkvist recorre el mundo ofreciendo amenas e interesantes charlas sobre cómo funciona el moderno mundo de los negocios hoy y, sobre todo, como podría ser en el mañana y tiene ideas muy concretas sobre cómo puede y debe desarrollarse la movilidad en el futuro y los problemas que esto puede plantear. Junto con Fesvial, Carglass España promueve las Jornadas sobre Tecnología y Seguridad Vial con el objetivo de profundizar en las nuevas tecnologías en los vehículos y su vinculación directa con la seguridad vial, para las cuales se pone en contacto con expertos internacionales de diferentes campos para conocer su opinión sobre cómo están cambiando las tecnologías la seguridad vial y la movilidad de cara al futuro.

A tenor de sus respuestas, Lidkvist sueña “con mejores y más amplias autopistas a lo largo del mundo”. Según su pensamiento es un sueño de seguridad alcanzable en la próxima década, aunque todavía ve “bastante lejos la visión de 0 muertes en accidentes de tráfico. Es difícil conseguirlo cuando estás tratando con algo que mucha gente hace frecuentemente y todos los días”. Sin embargo, no pierde la esperanza: “El tiempo es mágico y hace que todo sea posible”.

Para Lidkvist, tres conceptos esenciales de la seguridad vial “podrían ser un detector de distracción para que el conductor no se despiste, que tenga en cuenta la velocidad y la situación del tráfico. En segundo lugar, un controlador de velocidad que esté siempre activo en todos los vehículos y que no se pueda desconectar. Y, en tercer lugar, añadir más información en las luces de freno. Las luces de freno dan poca información sobre cómo está conduciendo el coche que circula por delante suya”.

La tecnología en materia de seguridad vial se va a implementar en los automóviles. Según Lindkvist en este campo en los próximos años las tecnologías clave en seguridad vial “no estoy seguro de si los coches de conducción autónoma nivel 5… además de todas estas tecnologías que intentan ayudar al conductor. Veremos detectores de distracción, los controles de velocidad se mejorarán… También será importante el vehículo conectado, lo que creará una red centralizada de vehículos”. Aunque el futurólogo sueco se atreve a hacer una predicción sobre cuando veremos los coches autónomos circular por las calles: “En diciembre de 2043”.

Para Lindkvist el advenimiento de la conducción autónoma a lo mejor no hace las calles y carreteras tan seguros como esperamos: “Hay que tener en cuenta que todas las tecnologías son peligrosas en sus primeras generaciones. Se tarda un tiempo hasta que las tecnologías se estabilizan, las legislaciones las contemplan y los usuarios las entienden. Los primeros pasos pueden ser peligrosos, pero después de algunos años el resultado es grandioso”.

Eso sí, su idea de la movilidad va por caminos muy diferentes:  “La movilidad hoy en día es más baja hoy de lo que era antes. No nos movemos tanto. Tenemos que abrir la mente y pensar en el futuro. Una de las mejores cosas que he visto últimamente es una gran bola en la que metes tus pertenencias y que te sigue detrás donde tú vayas. Deberíamos verlo en el futuro”.

Del mismo modo que tampoco piensa que los coches eléctricos vayan a ser la solución definitiva a los problemas medioambientales: “Los coches eléctricos tienen costes ambientales en otro sentido, necesitarían otras baterías. Nada es sostenible, cuando solucionemos el problema del oxígeno, descubriremos que el problema puede que sea el fósforo, u otras cosas. Es una pregunta eterna.

Y de igual modo, también cree que los esfuerzos en materia de educación están siendo baldíos por razones obvias, porque nos equivocamos en la manera de enseñar a las nuevas generaciones: ”La escuela es una vieja idea, viene de 1800. La gente cree que todos los niños necesitan aprender a manejar un ordenador, saber de tecnología o aprender chino. La escuela va a morir en un futuro y habrá un nuevo tipo de educación. Creo que si alguien está dispuesto a conducir de un modo peligroso no es porque no haya sido educado en la escuela, si no por su forma de ser. Puede que esa persona tenga otras fortalezas…”

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