La división de vehículos autónomos de General Motors (GM), Cruise, ha presentado un nuevo vehículo sin conductor. Se llama Cruise Origin y formará la base de un nuevo servicio de movilidad pública que se implementará un futuro cercano en San Francisco, California. La idea del gigante norteamericano es construir entre 50.000 y 100.000 unidades de este extraño y futurista microbús.

En cuanto al estilo, podemos decir que toma cierta inspiración del mundo de las cajas de zapatos, aunque en este caso los diseñadores han optado por suavizar los bordes haciéndolos ligeramente curvos. Ambos extremos se ven bastante idénticos, excepto que uno tiene luces rojas y el otro tiene luces blancas. El lateral destaca por la superficie acristalada, recordando a un tren de metro, mientras que en las esquinas se pueden ver algunos de los sensores.

No hay espacio para el volante ni para los pedales en el habitáculo. Tan solo para cuatro asientos, lo que pone énfasis en el espacio y la comodidad. Además, cuenta con varios puertos USB y pantallas para alentar a los pasajeros a relajarse o trabajar durante su viaje. Además, las puertas laterales se abren de forma corrediza para minimizar el riesgo de impacto con los peatones y facilitar la carga de objetos voluminosos como maletas, patinetes eléctricos o bicicletas.

El Cruise Origin adopta una distribución interna similar a otros conceptos autónomos, con los asientos delanteros y traseros unos frente de los otros, y un gran espacio vacío en el medio. Detrás de los asientos hay suficiente espacio de carga para bolsos de deporte o mochilas. Si bien la compañía no brinda muchos detalles sobre el interior, las fotos muestran que los asientos y el suelo están hechos de plásticos duraderos que, presumiblemente, son fáciles de limpiar.

El CEO de Cruise, Dan Ammann, expresó sin rodeos su emoción al presentar el vehículo de próxima generación: conectado, autónomo, compartido y electrificado. “Es impulsado por uno mismo. Todo es eléctrico. Es compartido. No es un prototipo; es un vehículo de producción”, manifestó sobre el Origin. Sin embargo, detrás de esa franqueza hay otro mensaje. El Cruise Origin ofrecerá un servicio que atraerá a compañías como Lyft y Uber aportando una mejor experiencia.

Lo que no sabemos es su autonomía o su velocidad máxima, pero al ser un vehículo de cero emisiones en lugar de un híbrido, puede ahorrar más energía y dinero a los usuarios. “Lo primero que debemos hacer es deshacernos de todo lo que se quema con combustibles fósiles”, dijo Ammann. “Lo siguiente que debe hacer es retirar al conductor porque no importa cuán avanzado esté el coche, ese conductor todavía está cansado, distraído, frustrado y apurado”.

Sobre el tema de la seguridad, el Cruise Origin utiliza un conjunto de sensores de varias capas que está diseñado para rastrear múltiples personas y objetos. Esto ocurre incluso en condiciones de oscuridad total y clima inclemente, como lluvia o niebla. Dado que la seguridad es uno de los aspectos más importantes de los vehículos autónomos, tiene múltiples redundancias y “no hay puntos críticos de falla en la detección, la ordenación, la conexión en la red o la alimentación”.

También es una máquina modular y actualizable. Eso significa que mejorará con el tiempo. Además, es rentable, ya que la empresa puede simplemente mejorar componentes individuales, como sensores y ordenadores, sin tener que reemplazar una flota completa de vehículos. Y hablando de costes, Cruise espera que el Origin tenga una vida útil de más de 1.000.000 de millas (1.609.344 km). Eso es seis veces más que el vehículo promedio y ayuda a mantener las tarifas.

La subdivisión de GM no comunicó cuánto costarán las tarifas, pero dijo que “el hogar promedio de los sanfranciscanos que conducen solos o que usan viajes compartidos, en promedio, verán hasta 5.000 dólares (aproximadamente 4.500 euros) de vuelta en su bolsillo cada año”. Esa es una cifra significativa y debería ser la Origen atractivo para una variedad de consumidores.

Cruise ha estado trabajando en este vehículo durante tres años. “Hay un nivel de madurez en este vehículo del que estamos muy orgullosos y que no hemos visto en la industria”, dijo Jason Fischer, ingeniero jefe del proyecto. La carrocería del Cruise Origin es de acero y se ensamblará en Estados Unidos una planta de GM ya existente, según han confirmado desde la compañía. Y aunque está diseñado para aportar un servicio global, a corto plazo, EE. UU. es la prioridad.

Fuente: Autoevolution

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