En contra de lo que sucede en los mercados más tradicionales, los territorios hasta ahora inhóspitos para las grandes firmas de automoción se están convirtiendo en un paraguas al refugio de la crisis económica. Las revueltas por la consecución de la democracia, que desde hace algo más de un año están azotando a buena parte de Oriente Próximo y Oriente Medio, no han supuesto sin embargo un escollo para los fabricantes de automóviles.

Volkswagen es un buen ejemplo de ello. El grupo tiene previsto introducir en la zona dos de sus modelos de mayor éxito comercial; el Polo y el Passat, con el que “tendremos nuevos segmentos que conquistar”, asegura Stefan Mecha, director general de operaciones del conglomerado automovilístico alemán en Oriente Medio, que espera incrementar las entregas en un 40% en países como Iraq, Israel y los diferentes países que componen el Golfo Pérsico.

Los expertos coinciden en señalar el alza del petróleo como principal causante de la subida de las ventas. Esto es debido a que los países occidentales están inyectando dinero en el Golfo para intentar consolidar los precios del crudo. “Los gobiernos gastan más porque quieren tranquilizar a la gente”, declara Pierluigi Bellini, analista de IHS Automotive y especialista en el mercado de Oriente Medio.

El sector del automóvil es uno de los más favorecidos ,y es que “cuando la gente percibe un aumento en sus ingresos, suelen gastarlo en comprar coches”, asegura Abdullah Saeed , consejero de una firma de inversiones saudí. Según las previsiones, la ventas de coches en este parte del mundo crecerán un 6,6% este año, mientras que en Europa se espera un descenso en torno al 5,7%.

Vía: El Economista

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta