Hace tiempo que seguimos el primer vehículo que los humanos hemso enviado a Marte. Desde su creación, la Mars Rover Curiosity, nos fascina. Cuando aterrizó en el Planeta Rojo a principios de agosto el mito no hizo más que aumentar, así como la curiosidad sobre cómo diablos hemos sido capaces, como especie, de hacer algo semejante.

A finales del verano el Rover Curiosity de la NASA envió la prueba de su primer paseo por la superficie marciana, unas marcas de su rodadura. Lo que no sabíamos es que esas marcas de “neumáticos” son clave. Una cuidadosa inspección de las pistas revela un patrón único, repetitivo, que el rover puede utilizar como referencia visual para conducir de forma más precisa sobre terreno estéril.

El patrón es el código Morse para JPL, la abreviatura para el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, donde el vehículo fue diseñado y construido, y la misión maneja.

“El propósito del modelo es crear funciones en el terreno que se pueden utilizar para medir visualmente la distancia exacta entre las unidades”, asegura Matt Heverly, creador del JPL..

Esta herramienta de conducción, llamada odometría visual, permite que el Rover Curiosity a utilizar imágenes de las características del paisaje para determinar si se ha viajado tan lejos como estaba previsto, o si las ruedas se deslizó haber. Por ejemplo, cuando el vehículo lleva en pendientes elevadas a través de tierra suelta, de manera rutinaria, se detiene para comprobar su progreso.

Cuando mide su distancia con respecto a docenas de características como guijarros,  sombras en las rocas o patrones en sus pistas,  puede comprobar cuánto han podido resbalar sus ruedas. Si no ha caído demasiado, entonces puede volver a planificar la próxima etapa de su campaña, teniendo en cuenta su posición actual.

Es realmente alucinante. La odometría visual permite conducir de forma más precisa, incluso en terrenos de alto deslizamiento, ayudando a que logre los objetivos de su misión científica.

Este código Morse impreso en las seis ruedas es muy útil sobre todo cuando el terreno es árido. El Curiosity no podrá leer directamente de leer los símbolos de código Morse en las marcas de las roderas  directamente, pero observará que el patrón es una característica de alto contraste. Esto le dará al vehículo el ancla que necesita en el terreno, sin otros referentes.

La NASA lo explica con un símil: “Imagínate de pie delante de una valla de madera, y luego cierra los ojos y muévete a un lado. Cuando abras los ojos, no serías capaz de decir cuántas maderas has pasado. Si tuvieras una con una forma distinta, siempre podrías usarla como referencia “, dijo Heverly. “Con el Rover Curiosity, estamos ante un problema similar, en un terreno sin rasgos distintivos. El patrón de agujeros en las ruedas le ofrece una referencia muy rápida”.

¿Pero por qué esos agujeros en las ruedas tienen la forma del código Morse? Los vehículos que se enviaron antes, los Mars Exploration Rovers Spirit y el Opportunity también utilizaban odometría visual para garantizar una conducción precisa en terrenos difíciles. Sus ruedas se habían atornillado a la plataforma de aterrizaje, dejando huecos que dejaron marcas distintivas en sus recorridos. Esas marcas resultaron luego fundamentales para el sistema de odometría visual del Oportuninity, que por cierto, continúa de senderismo por Marte desde hace más de ocho años.

El Rover Curiosity no tenía por qué ser atornillado, pero los técnicos quería tener esos agujeros de todos modos. El equipo mecánico sugirió múltiples agujeros más pequeños en lugar de uno grande, como los anteriores. Fue entonces cuando porpusieron utilizar una versión en código Morse. Y así, un invento de 1837 está dejando huella en la superficie marciana, casi dos siglos después.

Fuente: NASA

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta