Recientemente informamos de que Sergio Marchionne, que había sido CEO de FCA, se veía obligado a dejar su cargo debido a unos graves problemas de salud. Apenas un par de días después nos llega otra noticia mucho más triste. Marchionne ha fallecido a los 66 años de edad debido a las complicaciones en su estado de salud. Después de varios días en “coma irreversible” su vida se ha apagado en un hospital de Zurich (Suiza) rodeado de sus seres queridos.

La industria del automóvil pierde de esta manera a una de las figuras más relevantes de los últimos tiempos. El directivo italiano estuvo solamente 14 años en la compañía, pero deja una huella imborrable. Es la persona a la que se puede atribuir gran parte del mérito del renacer de Fiat, el que consiguió que fuera rentable después de coger las riendas en el peor momento, cuando las deudas ahogaban y nadie apostaba por la recuperación.

Aunque nació en 1952 en Chieti in Abruzo (Italia), gran parte de su juventud la pasó en Canadá. Allí se formó y empezó su carrera, que le llevó por empresas de gran variedad de sectores. Poco después de volver a su país natal, en 2004 se incorpora al Grupo Fiat, que se encontraba en una profunda crisis económica y sin cabeza visible tras la muerte de Umberto Agnelli. Una vez al frente de la compañía comienza la escalada hacia el éxito.

Su constancia (que algunos catalogaban como adicción al trabajo) dio frutos y algunos movimientos estratégicos consiguieron liquidez para el grupo. Aunque su jugada maestra tuvo lugar en 2009 cuando comenzaron los acuerdos para fusionarse con Chrysler, algo que se hizo completamente efectivo en 2014 con la formación de Fiat Chrysler Automobiles (FCA). Tampoco se puede olvidar su magnífica gestión de Ferrari, de la que fue presidente y CEO desde 2014, consiguiendo que obtuviera beneficios como compañía separada del grupo.

Será recordado por todos con su sonrisa y su jersey negro, solamente se puso corbata cuando liquidó las deudas de FCA y tras una promesa con John Elkann, heredero de los Agnelli. Ahora el genio descansa en paz.

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta