Como no vivimos en un mundo utópico, delinquir parece estar en la naturaleza humana. Por ejemplo, ahora Sudáfrica se enfrenta a un grupo de amigos de lo ajeno que ejecutan una estafa para robar vehículos Ferrari y otros automóviles de lujo de alta gama directamente desde las casas de los propietarios. Más concretamente, tientan a los dueños de sus preciadas monturas a entregar libremente las llaves del coche.

La estafa, aparentemente, se usa mucho en el sur del continente, y varios propietarios de Ferrari ya se han convertido en víctimas. De acuerdo con Gulf News, recientemente un Ferrari 812 Superfast fue robado de esta manera, mientras que otros afectados tienen entre sus posesiones más preciadas modelos las versiones más exclusivas de Audi o Toyota, entre otros. La página oficial de Facebook de Ferrari en Sudáfrica ya ha emitido una advertencia a sus clientes para hacerlos conscientes del peligro que están corriendo.

El modus operandi del grupo de delincuentes es hacerse pasar por un concesionario de la firma del cavallino rampante (u otra marca). Es entonces cuando llaman a los clientes personalmente para informarles de una urgente llamada a revisión que afecta a su coche. Los propietarios, suponiendo que es el concesionario e importador oficial de Ferrari quien está tras el teléfono, caen en la trampa. Al día siguiente, un camión grúa llega al hogar y el conductor se pone ropa corporativa de aspecto profesional.

Es fácil asumir que todo es normal hasta aquí. Luego, el conductor del camión presenta documentos que también dan el pego. El propietario los lee, los firma, el Ferrari se sube a la plataforma y listo. Crimen completado. Por lo general, los dueños han llamado al concesionario en un día o dos para solicitar un seguimiento. Cómo no podría ser de otra manera, desde la casa oficial, lo único que podían decir es que no tenían ni pajolera idea de lo que les estaban hablando.

Y claro, para cuando presentas la denuncia a la benemérita, los vehículos robados ya están demasiado lejos. Gulf News afirma que, por lo general, la mayoría de ellos son enviados a través de la frontera hacia Mozambique o despojados de las piezas más valiosas y fáciles de vender (véase el motor, la transmisión, las ruedas o el sistema de escape). Y como los ladrones de guante blanco no suelen lanzarse a la piscina sin saber a qué se enfrentan, también desactivan el localizador GPS del vehículo.

“En caso de que se retiren los vehículos Ferrari, o se realicen campañas de servicio de cualquier tipo, la sede de Ferrari nunca lo llamará para solicitarle directamente la recolección de su automóvil”, indica la publicación de Facebook. “Si recibe una llamada de alguien que cree que afirma falsamente ser un empleado de Ferrari, comuníquese directamente con el concesionario en cuestión para validar la información”. Es es la única forma en que los clientes pueden verificar si el retiro es legítimo.

Fuente: Gulf News

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