1965 Ford Mustang Fastback Goldfinger (1)
Luis Blázquez

El Ford Mustang de Goldfinger que no llegó a la gran pantalla

En la icónica película de James Bond, Goldfinger (1964), el por entonces nuevo Mustang hizo su primera aparición en la gran pantalla. Se trataba de un Ford Mustang Convertible de 1964 –o 1964½, como se les conoce en el mudillo– conducido por Tilly Masterson (Tania Mallet), y su aparición estelar tuvo lugar junto con el Aston Martin DB5 de Bond (Sean Connery).

En un primer momento, Ford quería un Mustang Fastback en el filme de Guy Hamilton, pero la producción del set se estaba moviendo tan rápido que la firma estadounidense no estaba lista para su lanzamiento y, en cambio, optaron por ceder un Mustang Convertible, que ya lo conocía el resto del mundo. Seguramente ya te habrás dado cuenta de que el ejemplar que ilustra estas líneas es un coupé y no un descapotable. Bien, la idea inicial era usar este coche, un Mustang con carrocería fastback muy dorado para ser compartir pantalla en Goldfinger

Exteriormente no hace falta decir que llama la atención por su brillante carrocería, con un mismo tono presente también en las llantas de acero. Más allá de la pintura, hay un tapón del depósito de combustible “giratorio”, y en el interior podrás disfrutar de la esencia de los 60 con dos tonos (negro y dorado, por supuesto) a juego y una consola en el techo a medida con indicadores e interruptores auxiliares (y un tacómetro extra). Al fin y al cabo, también es justo la competencia de Bond tenga las mismas oportunidades que el agente británico.

Sin embargo, se retrasó la entrega prevista de este Mustang Fastback con motor V8 de 4.7 litros y 228 CV, por lo que no llegó a tiempo para la película, pero tampoco se desperdició. Los productores pensaron que sería una buena idea usarlo con fines promocionales durante un breve período, después del cual se vendió –presumiblemente– a un empleado de Ford de Plymouth, en Michigan. Según dice el vendedor y refleja su aparente estado, este caballo salvaje ha estado almacenado la mayor parte de su vida y apenas ha podido galopar.

Por lo visto, cambió de propietario a finales de los 80 y, a comienzos de la década siguiente, ya había sido restaurado a su antigua gloria. En 2001 volvió a cambiar de manos y, hasta la fecha forma parte de la misma colección. En este momento, el odómetro muestra 22.367,5 millas (35.997 km), y parece ser que el motor original fue reemplazado por una unidad del código K similar en el momento de la restauración. El precio de venta de este vehículo único es de 139.500 dólares (115.000 euros, aprox.), y eso que no salió como tal en la película.

Bajo estas líneas dejamos la escena completa de la persecución para ver cómo se desarrolla el Mustang Convertible. No te preocupes por los daños ocasionados en la carrera del Puerto de Furka (Suiza), se filmaron con unas maquetas de plástico. Curiosamente, la búsqueda del Mustang real que se muestra en Goldfinger continúa hasta el día de hoy.

Fuente: Hemmings

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