Las furgonetas siempre han sido concebidas como vehículos de carga, con un uso muy comercial debido a sus dimensiones y cualidades. En pocas ocasiones se ha pensado en este segmento para hacer versiones deportivas, pues su desempeño sería más que cuestionable. Sin embargo, hace unos años apareció la familia Ford Supervan, una saga de auténtica locura que contó con tres ejemplares creados con una finalidad muy concreta: encontrar nuevos límites.

Ford Supervan (1971)

Corría la década de los 70 y la empresa británica Terry Drury Racing buscó realizar una preparación muy radical de la mítica Ford Transit. Aunque solamente compartiría el nombre, ya que esta primera Ford Supervan en realidad llevaba parte del chasis del Ford GT40, aunque se le hubiera montado encima la carrocería de la primera generación de la furgoneta. El vehículo presentado en Brands Hatch en 1971 en color blanco y rayas azules escondía muchos secretos.

Ese parentesco con el Ford GT40 hacía que llevase el mismo motor V8 de 5.0 litros que el superdeportivo en posición central. Iba ligado a una caja de cambios ZF de cinco velocidades y desarrollaba alrededor de 400 CV. Era difícil gestionar tanta potencia en una furgoneta y de ahí que la Ford Supervan contase con esos pasos de rueda ensanchados o el centro de gravedad más bajo. Se dice que aceleraba de 0 a 100 km/h en 7 segundos y que superaba los 250 km/h de velocidad máxima.

Ford Supervan 2 (1984)

Tras la revolución de esa primera furgoneta extrema hubo que esperar más de una década para la segunda entrega. La Ford Supervan 2 llegaba en 1984 y se trató una creación de Auto Racing Technology. Fue presentada en el primer Gran Premio de Camiones de Donington Park y tenía muchos rasgos de competición. Se utilizaba la base del Ford C100 de Le Mans y se montaba un motor V8 de 3.9 litros firmado por Cosworth DFL.

Esa mecánica era muy similar a la que utilizaban los Fórmula 1 de la época y rondaba los 500 CV de potencia. Una cifra más que aceptable si tenemos en cuenta que la carrocería estilo Transit había sido hecha en fibra de vidrio de forma que se había mejorado su aerodinámica al tiempo que se rebajaba su peso. Con menos de una tonelada sobre la báscula, esta Ford Supervan 2 se acercaba peligrosamente a los 300 km/h de velocidad punta.

Ford Supervan 3 (1994)

La tercera entrega llegaría una década más tarde, aunque en realidad se trataría de una adaptación de la segunda. La Ford Supervan 3 que fue lanzada en 1994 era básicamente una reconstrucción de la Supervan 2. DRL Engineering se encargó de las modificaciones, a petición por el departamento Ford Heritage Vehincle Collection, que quería conservar este ejemplar. Todo comenzaba por cambiar su anticuada carrocería de fibra de vidrio por una más renovada con la imagen de la Transit MK3.

El motor de Fórmula 1 anterior también fue desechado y se montó un V6 de 2.9 litros también de Cosworth. Aunque era menos potente, también ganaba en fiabilidad y eso precisamente es lo que ha permitido que esta Supervan 3 pueda haber sido utilizaba con bastante regularidad en diferentes eventos a lo largo de los años. Fue introduciendo cambios con el tiempo, principalmente los colores de su carrocería, además de algún retoque mecánico.

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