El uso del teléfono móvil al volante es una de las mayores causas de siniestralidad en la actualidad, suponiendo alrededor de un 30% de los accidentes en España. Esta conducta se ha ido extendiendo en los últimos años cada vez más a pesar de las multas y los controles. En Francia quieren cambiar esta situación después de que no dejen de aumentar las muertes por este motivo en el país galo.

Además de reducir sus límites de velocidad, también pretender prohibir el uso de dispositivos móviles en casi cualquier situación al volante. Esta conducta acarreará sanción incluso estando el vehículo parado. La única opción para usar el móvil dentro del coche será estar correctamente estacionado y con el vehículo apagado. Ni siquiera valdrá parar en un arcén o en doble fila, deberá ser en una plaza de aparcamiento regulada.

Las únicas excepciones para saltarse esta norma serían sufrir una avería o ante algún tipo de emergencia (para avisar al 112 o a las autoridades pertinentes). Algo justificado, no como el conductor que se detuvo en una rotonda y puso las luces de emergencia para usar el móvil. En resto de casos la sanción será una multa de 135 euros y la pérdida de tres puntos del carnet de conducir. Estando al volante sí que se permite el uso del manos libres, pero en ningún caso tocar el smartphone.

En España también tenemos una normativa bastante estricta en este aspecto. Utilizar el móvil mientras se conduce aquí acarrea una multa de 200 euros y también la pérdida de tres puntos del carnet. Sin embargo, hay una laguna respecto a la nueva ley francesa, pues sí que se permitiría el uso durante una parada con el motor encendido (aunque no en una detención durante la circulación). Queda claro que el uso del móvil es un problema incipiente y que en un futuro podría ser el propio automóvil el que limite su uso al volante.

Fuente: Le Figaro

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