Fundada el 21 de enero 1862 en la la localidad alemana de Rüsselheim por Adam Opel, el primer producto de la firma del actual rayo fue una máquina de coser. Un año más tarde, Opel fabricó su primera bicicleta de rueda elevada, conocidas como penny-farthings. Pronto, la producción de bicicletas superó a las máquinas de coser, siendo líder en ambos mercados cuando Adam falleció en 1895.

Los primeros coches llegarían en 1899 después de que la esposa de Adam, Sophie, y sus dos hijos mayores, se asociaran con Friedrich Lutzman, un cerrajero que había estado trabajando en diseños de automóviles durante algún tiempo. Sus primeros productos no gozaron de mucho éxito y dos años después se disolvió la colaboración. En 1901, la compañía firmó un acuerdo con Darraq para fabricar sus vehículos bajo licencia.

Evolución del logotipo de Opel

El primer coche de diseño propio llegaría a mostrarse por primera vez en 1902 en el Salón del Automóvil de Hamburgo. Llegaría a producción en 1906 y la producción de los Opel-Darraq se suspendería en 1907. En 1909 comenzaría la puesta en venta del Opel 4/8 HP (cuatro cilindros y ocho caballos), también conocido como Opel “Doktorwagen”. Gozó de notable éxito, pues costaba la mitad de otros modelos coetáneos y su fiabilidad y robustez quedó demostrada. El resto de modelos ya es historia.

Pero la identidad de la marca todavía no estaba definida por el rayo cruzando la circunferencia como lo conocemos hoy en día. Cuando la compañía fue fundada, sus máquinas de coser lucían orgullosamente las iniciales de inspiración neoclásica de su fundador. Una vez inmerso en la fabricación de bicicletas a finales del siglo XIX, el modelo “Victoria Blitz” dio lugar a un elaborado imagotipo protagonizado por la diosa Victoria, protegiendo con su vuelo a un ciclista.

Opel 4/8 PS “Doktorwagen“ (1909)

Aprovechando la presentación de su primer coche, el Opel 10/12 HP Tonneau empezó a lucir en su radiador un nuevo emblema con forma de ojo, que contenía el apellido Opel, envuelto por la leyenda Fábrica de automóviles Rüsselsheim. En esos mismos tiempos, las motocicletas de la casa lucían un estilizado logo con el apellido Opel que, a partir de 1909 y con algunas variaciones, también fue adoptado por sus vehículos de cuatro ruedas, como el Docktorwagen.

A partir de 1910, Wilhelm von Opel (hijo mayor de Adam y propietario de la misma junto a sus cuatro hermanos y su madre) apostó por un isologo que representara tanto a la marca como a la compañía. Se recuperó la forma del ojo, aunque esta vez rodeado de hojas de laurel. Este diseño permaneció como la identificación de la marca Opel hasta 1935 sin apenas modificaciones. El autor de este emblema fue Ernesto Luis de Hesse-Darmstadt, Gran Duque de Hesse.

En 1928, cuando la compañía reanudó la producción de motocicletas, el ojo se adaptó a su nuevo soporte, adquiriendo un color dorado y enmarcándose en un círculo rojo que conseguía diferenciar claramente a los vehículos de dos ruedas de los automóviles de Rüsselsheim. A partir de 1937, la compañía adquirió como seña de identidad un estilizado zepelín, que en aquellos tiempos representaba la innovación humana y el progreso técnico.

Opel Kadett (1936)

En 1952, el color blanco y el amarillo aparecieron por primera vez en un logo de la casa como insignia oficial de la marca y sus concesionarios. Un logo de forma oval que había sido desarrollado a la vez que el isotipo del zepelín en 1937. Dos años después, el zepelín, que se había quedado anticuado, fue reemplazado en los primeros modelos de posguerra por una futurista aeronave que recordaba a un cohete.

Sus graduales modificaciones a lo largo de los años dieron lugar a una forma que ya en 1963 se parecía más a un rayo que a una aeronave. Así es como nació el famoso blitz (rayo en alemán) que ya habían lucido previamente las bicicletas y camiones de Opel y que continuaría evolucionando hasta nuestros días. El rayo se convirtió en el emblema oficial de la marca un año después, siempre rodeado por una circunferencia que iría evolucionando sutilmente durante la década de los 60 y 70.

Opel Ascona A (1972)

En 1970 se estableció por primera vez la tipografía Opel bajo el logotipo, enmarcado en un cuadrado amarillo. En 1987 fue remodelado, reduciendo el campo amarillo para lograr un mayor atractivo visual. En 1995, el nuevo y llamativo logo corporativo trató de poner el acento en el crecimiento de la compañía, más moderna y de escala global. Aunque se enfatizaba el apellido Opel, los coches tan solo lucían el rayo y el anillo sobre el capó y portón del maletero.

En 2002, el rayo se convirtió en una figura tridimensional con esquinas oblicuas y una silueta dinámica. El ya utilizado en varias ocasiones amarillo corporativo volvió a este isologo, dando color al nombre de la marca. Coincidiendo con el lanzamiento del Opel Insignia en 2008, el logo recibiría el grabado de Opel en la parte superior del anillo, dando como resultado una imagen mucho más pulida y refinada, en consonancia con el nuevo lenguaje de diseño de la marca.

Opel KAD y Opel Insgnia

El último retoque corporativo llegó a mediados de 2016, redirigiendo su mirada a los orígenes del rayo. Se dejan de lado las tres dimensiones y se ofrece un isotipo plano, de acuerdo con las tendencias actuales que imperan en un sector influido por la era digital. Así, la nueva imagen de Opel recuerda al diseño de los años 70 y 80, en los que el relámpago se erigió como una muestra de la energía y el poder del centenario fabricante alemán.

Para algunos, la adquisición de la marca por el Grupo PSA ha podido suponer un retroceso. La evolución del logotipo de Opel es una involución más que una evolución, pero sus productos continúan al pie del cañón. En nuestros días, está más de moda que nunca echar un vistazo al pasado, y Opel ha hecho lo propio buscando simbolizar sus más de 100 años de historia fabricando coches.

Fuente: Opel
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