El mes pasado, BMW y Jaguar Land Rover anunciaron una nueva asociación que se centraría en el desarrollo conjunto de unidades de potencia eléctricas, incluidos los motores, las transmisiones y toda la electrónica que necesitan. Ahora resulta que la asociación podría ampliarse aún más con la incorporación de motores compartidos entre los coches ingleses y germanos.

El acuerdo conjunto inicial entre las dos compañías decía que “un equipo conjunto de expertos de BMW Group y Jaguar Land Rover ubicados en Múnich tendrá la tarea de desarrollar aún más las unidades de potencia de próxima generación”.  De acuerdo con Autocar, BMW proporcionará mecánicas de combustión interna (gasolina y diésel) n para motorizar a algunos vehículos del consorcio JLR.

Dado que Land Rover acaba de estrenar su nuevo propulsor de seis cilindros en línea este año, parece haber algunos cabos sueltos en esta teoría. Sin embargo, tampoco es un imposible. JLR podría, simplemente, querer enfocarse de lleno en los propulsores eléctricos y tener a su vez los motores térmicos de un socio que no les obligue a gastar su tiempo en el desarrollo de estas mecánicas. Ambos se benefician.

Para BMW, el acuerdo salvaguarda las operaciones de investigación, desarrollo, adquisición y producción existentes al agregar volumen más allá de sus propias marcas, Mini y Rolls-Royce. JLR dice que ha invertido un billón de libras esterlinas (1,116 mil millones de euros) en su fábrica de motores al noreste de Birmingham, Reino Unido, y que no tiene ningún plan de externalizar la fabricación de sus propulsores Ingenium de cuatro y seis cilindros.

Llegados a este punto, la información no está confirmada de forma oficial y no se sabe qué motores se emplearán ni en qué modelos se instalarán. Corre el rumor de que la inminente renovación del F-Type podría montar el motor V8 de 4.4 litros biturbo de BMW. Se puede escuchar y ver camuflado rodando por Nürburgring, y el sonido que emana no es exactamente igual que el del V8 5.0 hasta ahora empleado.

Jaguar Land Rover y BMW, al unir fuerzas en las líneas de transmisión del motor de combustión interna y eléctrica, esperan obtener los beneficios del aumento de las economías de escala al tiempo que comparten los costos de desarrollo para seguir siendo competitivos. Si se produce dicho acuerdo, no sería la primera vez que un Land Rover integra un motor BMW: el Range Rover de tercera generación fue desarrollado por los de Baviera y empleó sus mecánicas de seis y ocho cilindros.

Fuente: WardsAuto

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