El Jaguar XK 120 tiene un significado especial para la firma británica. Fue su primer coche deportivo posterior a la Segunda Guerra Mundial, y el más rápido del mundo durante la década de los 40 hasta que apareció el Mercedes-Benz 300 SL en 1954. Aunque se fabricaron más de 12.000 ejemplares tanto con carrocería coupé como roadster, siempre es digno de ver un XK 120 ser devuelto a su antigua gloria, y más si es un trabajo de Jaguar Classic.

La división de la compañía encargada de rejuvenecer los vehículos más longevos de la marca ha completado recientemente la restauración –a medida– de un Jaguar XK 120 para el modelo masculino y entusiasta de la firma, David Gandy. El proyectó necesitó de 2.700 horas de trabajo durante 11 meses para llegar a completarse. El resultado es digno de museo, con un elevado cuidado por el más mínimo detalle.

Su propietario quería el coche estuviese preparado para competir en eventos para clásicos de la industria automotriz, como el Jaguar Classic Challenge, por lo que este ejemplar toma como inspiración la especificación del Jaguar XK 120 Lightweight original. La casa del felino encontró una base adecuada de 1954 en California, EE.UU, lo envió a sus instalaciones de Warwickshire y comenzó a trabajar en él con el objetivo de retener la mayor cantidad de piezas.

Los especialistas de Jaguar Classic reconstruyeron minuciosamente el motor de seis cilindros en línea de 3,4 litros durante cinco meses y medio, y aplicaron una pequeña mejora prestacional. En vez de desarrollar los 180 CV originales, ahora son 225 CV. Además, el chasis ha sido modificado para soportar velocidades más altas y el sistema de escape ha sido desarrollado desde cero para acoger dos tuberías en lugar de una.

Entre las modificaciones enfocadas al rendimiento también se incluyen una nueva caja de cambios apta para ser usada en circuitos y recorridos más cortos entre engranajes, frenos de disco con pinzas de cuatro pistones en el eje anterior (en la zaga se mantienen los de fábrica, unos tambores restaurados) y amortiguadores completamente ajustables. Con un peso mantenido a raya, la experiencia de conducción tiene que ser sublime.

En cuanto a su estética, este Jaguar XK 120 ha sido teñido en un elegante negro sólido. Se han necesitado 13 litros de pintura y cuatro capas para lograr un acabado tan fascinante. La tapa de del depósito de combustible abatible también se inspira en el mundo de las carreras y el parabrisas ha sido sustituido por una pareja de pantallas.

En el interior, la bienvenida está dada por un interior de cuero marrón envejecido y unos asientos diseñados a medida con los respaldos hechos en aluminio en lugar de la tela original. El volante también es un poco más pequeño –381 mm– y la batería se ha reubicado de sitio (antes tras el asiento del conductor) para liberar algo de espacio a su propietario, que mide 1,88 m de altura.

Fuente: Jaguar

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