Los usuarios coinciden en señalar a la escasa autonomía como el principal problema que está lastrando la popularización del coche eléctrico. Este tipo de vehículos apenas superan el centenar de kilómetros de autonomía, circunstancia que unida a las pocas infraestructuras, hace de los viajes largos una tarea casi imposible.

La tecnología avanza y en las carreteras del futuro este inconveniente puede estar resuelto gracias a una nueva tecnología que permite a los coches eléctricos recargarse vía wireless mientras circulan por la autopista. Sus responsables han desarrollado una técnica bautizada como resonancia magnética, que utiliza campos magnéticos para transmitir la corriente eléctrica sin necesidad de cables. El proceso está basado en dos bobinas de cobre acopladas para resonar en la misma frecuencia. Una de ellas, la fuente, está conectada a una corriente eléctrica que genera un campo magnético a su alrededor y permite el intercambio inalámbrico de energía con el receptor, siempre que la distancia entre ambos no sea muy elevada.

La prestigiosa Universidad de Stanford, en Estados Unidos, está detrás de un proyecto que tiene sus orígenes cinco años atrás, en 2007, cuando científicos del MIT consiguieron encender una bombilla mediante esta técnica.

En las autopistas del futuro se implementan una serie de bobinas de cobre conectadas a la corriente eléctrica, mientra que los vehículos llevan intaladas en la parte trasera sus propias bobinas, que resuenan mientras circulan por la autopista. Esta reacción permite la creación de campos magnéticos que transfieren de forma constante la electricidad necesaria para cargar las baterías del automóvil. Las posibilidades de esta nueva tecnología también se extienden al uso del GPS como elemento de una conducción guiada en vehículos sin conductor.

Vía: Muy Interesante

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