Al paso, ligero, que vamos, la DGT se va a convertir en un elemento más, por derecho propio, de nuestra idiosincracia, como el flamenco o la paella. Los tentáculos del organismo que rige el tráfico en nuestro país son de un tamaño incalculable, del que ni siquiera las grandes estrellas de Hollywood pueden escapar.

Las últimas víctimas, de relumbrón internacional, han sido los actores Tom Hanks y Julia Roberts, o para ser más exactos a Tripictures, la productora de su última película. Y todo a razón de un cartel publicitario de la cinta que ha sido difundido en nuestro país, donde los actores disfrutan de un paseo en moto sin el casco puesto.

La Ley de Tráfico, en su artículo 52 prohíbe expresamante “la publicidad en relación con vehículos a motor que ofrezca en su argumentación escrita o verbal, en sus elementos sonoros o en sus imágenes, incitación a la velocidad excesiva, a la conducción temeraria, a situaciones de peligro” o cualquier otra circunstancia que suponga una conducta contraria a los principios de la Ley. Por estos motivos, Tripictures tendrá que abonar una multa por valor de 30.000 euros, aunque es susceptible de recurso.

Aunque pueda parecer un tanto surrealista, la situación no es nueva. Desde que en 1985 entrara en vigor el artículo 52, la subdirección general de Formación para la Seguridad Vial de la DGT, que tiene entre sus funciones el control de la publicidad, ha tramitado hasta 230 expedientes, además de multitud de cartas de apercibimiento, que el organismo envía en los hechos que considera más leves.

En el caso de la película norteamericana, la DGT argumenta que la imagen del cartel es innecesaria, ya que igualmente se podría haber puesto a Tom Hanks y Julia Roberts con cascos o sin ellos, pero desmontados de la motocicleta, para evitar dar una imagen negativa.

Vía: El Mundo

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