La historia comenzó así: El 9 de mayo de 2010, la Dirección General de Tráfico le pone una multa de 150 euros a un conductor por “circular sin ningún tipo de alumbrado en situación de falta o disminución de visibilidad por las condiciones meteorológicas o ambientales como consecuencia de la lluvia”. La Guardia Civil multa al conductor, que circulaba por la A4 porque no llevar las luces encendidas a pesar de estar lloviendo.

Pero había un problema. Era cierto que el conductor circulaba ese tal día a esa hora en la A4, pero no había problemas de visibilidad. No llovía o apenas se apreciaba, asi que no tenía porqué llevar las luces encendidas.

Ni corto ni perezoso, presentó el recurso contra la multa en la DGT. Lo acompañó con un informe de la Agencia Estatal de Meteorología, que acreditaba  que no había llovido (con un parte meteorológico con análisis pluviométrico en la fecha y zona donde se le había denunciado.

Estas alegaciones no surtieron efecto y la DGT ratificó la multa. Pero el conductor estaba seguro de que tenía razón e interpuso un recurso de alzada. La DGT no respondió y el recurso se desestimó por silencio administrativo. Ni así se cansó este conductor, que decidió acudir a los tribunales. En cuanto la DGT lo supo, revocó la resolución que ratificaba la multa, y dejó sin efecto la sanción impuesta. El conductor había ganado, pero no estaba de acuerdo con la actuación de la DGT.

Según él, la DGT había actuado de mala fe, y decidió quejarse ante el juzgado, porque Tráfico “no revocó la sanción administrativa hasta que no se cercioró de que el conductor solicitó auxilio judicial para lo que consideraba una sanción injusta”. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Sevilla, finalmente condena a la DGT a pagar las costas judiciales de todo este lío.

Moraleja 1: Cuando se tiene razón y se es consciente de que se tiene, hay que luchar hasta el final.

Moraleja 2: Este caso nunca debería haber llegado a los tribunales. Siempre puede haber un error, pero la DGT debería haberlos detectado en el primer recurso o, como mucho, en el recurso de alzada.

Vía: Público
Foto: HDR Creme

5 COMENTARIOS

  1. La DGT hace otra cosa ilegal de consecuencias catrastoficas para los conductores. Cuando se mide una magnitud, por ejemplo los lados de una cuartilla. Si se comete un error relativo del 3% en la medida de un lado y otro 3% en el otro lado, el área de la cuartilla estará afectada por un 6% de error., esto es se suman los errores relativos. Cuando el radar mide la velocidad de un coche (cinemómetro) esta medida está afectada por un 5% de error relativo(según normativa actual) pero la DGT olvida aviesamente que hay otros errores relativos que afectan a la medida, como por ejemplo el error del velocímetro del coche (hay coches que tienen hasta un 20% de error). Poniendonos en el caso mas desfavorable: que el velocímetro del coche engañe al conductor en un 20% por defecto y el radar tenga un 5% por exceso, estariamos en un error relativo total del 25%, que puede ser +/-. Esto es fundamental en la teoría de errores que se aplica en todas las medidas.
    La DGT estafa a los ciudadanos.

  2. La guardia civil y todos los cuerpos de policía autonómica conoce sus obligaciones pero muchas veces las olvidan amparándose en que si no se está de acuerdo se puede recurrir. He aquí un caso de los que inusualmente suelen ocurrir por las costas que ello ocasiona, no de dinero, sino también de perdida de tiempo, pero que si se hiciera más a menudo, otro gallo cantaría. El enemigo del conductor son los agentes de la autoridad, que otrora estaban más para ayudar que para multar. pero los tiempos cambian y las circunstancias exigen más CASH. ( quizás por eso se les odie más si cabe ) En resumen, si te para cualquier agente de la comunidad que sea, date por jodido que diría un maño, la multa te caerá por cualquier chorrada que se inventen. A esto se le llame abuso de poder o uniforme.

  3. Deberia haber una investigacion por el fiscal general del estado. Pero como en españa la democracia es la mayor farsa en la historia de este pais – pues asi estamos. La division de los poderes es puramente ficticio. En un pais mas o menos democratico – como EEUU, el fiscal exigeria una investigacion si el policia habia mentido y actuar en consequencia y es llevar al poli a los tribunales penales por prejurio, abuso de autoridad y falsa declaracion en un documento publico – todos ellos delitos de carcel. Si fuera condenado habria no solo a la carcel, sino perdida de ejercer por vida (nunca prescribe) de policia, y posiblemente comprar y portar armas (depende del estado) – esto sin añadir posible jucio civil por daños y perjucios ademas de ejemplarizantes – tambien conocido como putativos (de castigo) – en este caso la misma cuerpo de policia tendria que pagar tambien y mas aun si se demuestra mala fe. Lo bueno que en españa – el crimin es habitualmente rentable.

  4. “…ademas de ejemplarizantes – tambien conocido como putativos (de castigo) ”
    Con todo mi respeto, creo (y recalco el creo) que hay una errata. ¿No será “punitivos” en lugar de “putativos”?

    Por lo demás…de acuerdo en todo. En este pais hay un aparato burocrático dependiente del estado, que se dedica a defender la “infalibilidad” de las acciones y decisiones de este y de los organismos públicos que de el “cuelgan”. Y solo rectifican cuando se dan cuenta que han dado con “Don Erre que erre” * y que la historia puede acabar en algún programa denuncia de la tele o en un noticiario, además de en los tribunales. Que gran pais!!

  5. Leyendo esto queda claro la actitud de la DGT.
    Acostumbrados a decir algo y que la persona de la calle obedezca (por que esta obligada)
    pues cuando surge la situacion contraria se les sube y quizas sin saberlo abusan de autoridad.
    Para que quede claro comento algo que me paso:
    Control en Madrid en una salida autopista (cosa que no se deberia hacer nunca) una cola tan grande que el policia DGT que estaba al final desviaba a los coches para que no fueran por esa salida (colpasada por su control).
    Me dice que salga cuando el me diga. Como estoy pegado al coche de alante doy un poco para atras. Y me viene el individua DGT alterado y gritando algo diciendo que que hago que por que doy para atras.
    Conclusion: No puedo salir por esa salida que es la que conozco y me pierdo por su culpa. Me veo obligado a aguantar sus gritos (o mejor dicho alzada de voz) y sin poder hacer nada por que pobre de mi si le diese algo. Esto es abuso de autoridad.
    ___
    El caso es que con su autoridad se creen superiores (cuando todos somos iguales ante la ley en princuipio) y cuando recurres multas como en este caso pues la desestiman y pasan de ti por que a ellos no les multas (o se escapan mas facilmente) y no saben que es eso.
    Odio tener que hablar con nadie de la DGT por que me dan asco.

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