Las distracciones al volante acaban con la vida de aproximadamente 3.000 personas al año en Estados Unidos, y ya son muchos los que piden prohibir el uso del teléfono móvil en los vehículos (que no es ilegal en muchos estados).

Por ese motivo, la industria inalámbrica concentra sus esfuerzos de investigación contra las distracciones al volante. Y ahora, AT&T Labs contribuye con un volante vibratorio que promete proporcionar información de navegación a los conductores de forma más segura que las instrucciones en la pantalla o las órdenes orales de los GPS.

En el prototipo, un patrón de vibraciones en el volante en sentido de las agujas del reloj significan “gire a la derecha”. En el sentido contrario a las agujas del reloj significa “gire a la izquierda”. Los 20 vibradores instalados en el volante pueden activarse siguiendo cualquier patrón, Y si bien en principio este volante se ha creado para mejorar la transmisión de instrucciones de navegación por GPS, se están desarrollando otras aplicaciones para el mismo, como informar al conductor de si hay un coche en su ángulo muerto. La tecnología que usa estos estímulos táctiles se denomina “háptica”.

Un estudio del mecanismo llevado a cabo por investigadores de AT&T Labs y colaboradores de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) en simuladores de conducción ha descubierto que proporciona beneficios claros: los ojos de los participantes permanecieron más tiempo fijados en la carretera. Cuando los conductores más jóvenes (con una edad media de 25 años) usaban el volante háptico junto con los métodos visuales y sonoros habituales para recibir instrucciones de conducción, su atención (que se define como la proporción del tiempo que el conductor tiene los ojos puestos en la carretera), aumentó un 3,1%.

Ese estudio no halló ningún beneficio en el caso de los conductores mayores, pero hubo otro que sí. Cuando la tecnología háptica se sumaba a instrucciones exclusivamente sonoras, la atención de los conductores mayores (por encima de los 65 años) aumentó un 4%.

Una investigación anterior sobre el uso de tecnología háptica en automóviles que analizaba no si los conductores iban distraídos, sino con qué grado de precisión seguían las instrucciones, también demostró ser beneficioso: los conductores que contaban con tecnología háptica cometían menos errores de giro. El trabajo se añade a otras investigaciones que demuestran que escuchar voces (de un GPS o de alguien dando instrucciones desde el asiento de al lado) supone una carga cognitiva que empeora la atención que se presta a la conducción (aunque los humanos saben callarse si quien escucha está en una situación de conducción complicada… y las máquinas no).

Hay muchos más grupos trabajando en sistemas tecnológicos para minimizar las distracciones. Algunas herramientas bloquean las llamadas o mensajes de texto cuando el teléfono detecta que está dentro de un coche en movimiento. Otras detectan el teléfono está siendo usado por el conductor o por los pasajeros de un vehículo. Estos enfoques abordan el problema de la mayor conectividad de los automóviles.

Kevin Li, investigador del grupo de interfaz de usuario de AT&T en Florham Park, Nueva Jersey (EE.UU.), avisa de que aunque el laboratorio está trabajando mano a mano con los fabricantes en esta tecnología, el aparato aún tardará años en llegar a los coches de verdad. Las soluciones tienen que ser útiles, intuitivas y adoptarse a distintas formas de agarrar el volante. “Un hilo conductor de esta investigación es: ¿podemos desarrollar buenas señales hápticas y táctiles que los usuarios entiendan a la primera?”.

Vía: MIT

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