La mayoría de nosotros hemos sufrido los altísimos precios del combustible en las vacaciones de Semana Santa. El litro de gasolina supera ampliamente los 1,5 euros y, aunque el gasóleo ha relajado su precio máximo, no es barato.

El propietario de un vehículo de gasolina con una capacidad media en su depósito de 55 litros, por ejemplo, necesitaba en enero del 2011 69,8 euros para llenarlo. Hoy necesitaría 81,9, es decir, casi 12 euros más. Se quejan las propias estaciones de servicio, que ven cómo desciende el consumo cada vez más.

Pero cuando uno mira los precios del petróleo, algo no encaja, porque aún le falta bastante margen para alcanzar sus precios más altos. En julio de 2008 un barril costaba 146,07 dólares, 20 más que ahora. ¿Entonces qué demonios sucede?

La respuesta está en dos factores, que ya explicamos en el artículo de enero de 2012 en el que augurábamos lo que ha sucedido: que pagaríamos más por la gasolina:

  • Los impuestos

Puede que el barril de petróleo tocase su techo en 2008, pero es que desde entonces en España han subido los impuestos especiales que gravan los hidrocarburos, el IVA del 16 al 18%, el gasóleo profesional tiene también superiores gravámenes y hasta diez comunidades autónomas han implantado el céntimo sanitario para cortar la sangría de la financiación de la Sanidad.

Según la Asociación de Organizaciones de Productores Petrolíferos (AOP) eso ha provocado que los impuestos representen el 46,9% del precio de la gasolina y el 41,06% del gasóleo. En términos absolutos, el peso de los impuestos ha crecido entre 2008 y 2011 siete céntimos por litro en el caso de la gasolina y ocho céntimos en el gasóleo.

  • El dólar

Pero el principal factor que ha disparado el precio de los carburantes ha sido el encarecimiento del dólar. Cuando el petróleo superó la barrera de los 146 dólares, el cambio era 1,6 dólares por euro, mientras que en la actualidad el cambio apenas supera los 1,3 dólares, una apreciación del 20%. España solamente produce el 0,20% del crudo que consume y debe importar el resto, por lo que lo sufre más que nadie.

El petróleo se compra en dólares y, como dijo el anterior ministro de Industria, Miguel Sebastián, por cada diez dólares que se encarece el barril de petróleo, el coste para la economía española se eleva en 6.000 millones de euros.

¿Quién se lleva entonces tu dinero?

La AOP asegura que las petroleras no son las mayores beneficiadas de los altos precios. Sus márgenes crecen cuando el precio está barato, porque gastan menos dinero en todo el proceso que va desde la adquisición del crudo hasta la venta en la estación de servicio.

Además son diferentes el diésel y la gasolina. En 2008, con un petróleo a 146 dólares, el margen bruto por cada litro de gasolina era del 10,7% del precio final, mientras que en la actualidad ha caído al 9,8%. Con el gasóleo la ganancia bruta ha crecido un 4%, al pasar de un 10,15% a un 10,56%, (por el menor peso de los impuestos).

Además, mayores impuestos a los combustibles afecta a su consumo, ya deteriorado por la crisis. En 2011, la compra de gasolina cayó un 6,6% y la de gasóleo un 6,3%. Y la tendencia se mantiene.

Los mayores beneficiados son los países exportadores y el Estado, que cobra más impuestos por litro. Los perdedores, sin duda, todas las familias y empresas.

Fuentes: Cinco Días, La Voz de Galicia

2 COMENTARIOS

  1. el problema delos precios de los carburantes es el I.V.A : ejemplo un barril de doscientos litros que vale cien dolares, saldría el litro a 0,50€ EL RESTO SON IMPUESTOS, entonces no es que salga caro sino que el precio final se encarece al gravarlo

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