Aunque pueda parecer un contrasentido, la revolución cultural china también tuvo sus limusinas. Bajo la dirección del presidente Mao Zedong el gigante asiático lanzó una respuesta a los Rolls Royce en 1958, apoyándose en una submarca de First Auto Works (FAW). Así surgía el Hongqi (que significa Bandera Roja), un coche que podría resurgir por lo que se vio en el pasado Salón de Shanghai.

Originalmente, fueron diseñados para trasladar a dignatarios extranjeros y miembros de la élite del partido. El Hongqi es una interesante mezcla de estilos (¿copia?). Por un lado está on su parrilla que parece sacada de un coche británico de los años 50 (como el Morris Mini), la cabina tipo Rolls Royce cabina ha cambiado poco desde su creación hace 55 años, mientras que la estética general recuerda mucho aa los coches americanos, con las defensas cromadas, los tapacubos y el porta banderas…

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La primera generación de Hongqi eran impulsados por un V8 anémico que apenas rendía 197 CV de potencia. Y consumía una barbaridad, por lo que su producción se detuvo en 1981, ya que los del petróleo seredflaglimousine-6 habían disparado. En estas tres últimas décadas FAW ha intentado traer de vuelta tres veces a los Hongqi… y las tres fracasaron, ya que a medida de que se permitió la entrada a China a más fabricantes extranjeros, como Mercedes y Audi, los Hongqi se hacían menos atractivos para sus posibles compradores.

¿Y a qué se debe entonces ese cambio de actitud hacia fabricar de nuevo al Hongqi? Según Bloomberg, el nuevo Hongqi forma parte del esfuerzo del gobierno chino para recuperar la cuota de mercado de marcas extranjeras como Audi, que produce el 30% de los coches utilizados por los funcionarios de alto rango en China. Además, el ejecutivo chino gasta entre 13 y 16 millones de dólares en automóviles al año… y prefieren que todo ese dinero se quede en casa.

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Se estima que FAW tiene previsto invertir 1.980 millones de yuanes (280 millones de dólares ) en el proyecto del nuevo Hongqi, y producir 30.000 vehículos durante 2014. En Shanghai el fabricante mostró tres variaciones del modelo:

  • L9 Hongqi: Este coche imponente, negro y cromado, mide nada menos que 6,39 metros de largo, 2,02 de ancho y 1,72 de alto, así que no parece ser el coche más apropiado para moverse por la ciudad. Equipa un motor V12 de 6,0 litros de cubicaje que rinde 400 CV y 550 Nm. Se estima que se venderá por unos 800.000 dólares.
  • L7 Hongqi: Utiliza el mismo propulsor V12 de 400 CV de potencia, pero su distancia entre ejes es menor. Las puertas traseras se abren al estilo tradicional, a diferencia del L9, con puertas “suicidas”. Ofrece niveles de confort similar al de una limusina y el presidente francés, François Hollande, fue el primer dignatario extranjero que viajó en el nuevo L7.
  • L5 Hongqi: Su distancia entre ejes será todavía más pequeña. No hay detalles sobre su mecánica todavía , pero ese rumorea que podría equipar un motor V8 fabricado en el país.

Fuentes: FAW, Bloomberg

1 COMENTARIO

  1. lo bueno de los chinos es que no necesitan mercado exterior para salir adelante. Teniendo en cuenta que tienen muchos milionarios, si se ponen patriotas esta marca subira en muy poco tiempo

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