El Mercedes-AMG C 63 Coupé 2018 se trata del tope de la gama del coupé compacto de la marca de la estrella. Después de los C 43 con motores V6 ahora le toca el turno a la bestia de ocho cilindros. El tope de gama recibe la misma actualización que ya vimos en el modelo base y además suma unas cuantas novedades interesantes. Rediseño estético, más tecnología o variaciones mecánicas son algunas de sus bazas.

Empezando por fuera, este modelo se puede distinguir a la perfección de los básicos gracias al frontal. Recibe la parrilla AMG específica con lamas verticales y un paragolpes más prominentes. En el lateral se pueden apreciar las nuevas llantas de 18 pulgadas (19 pulgadas para el S) y tomas de aire adicionales. La zaga queda rematada con un difusor más deportivo que integra las salidas del escape. Hay un paquete aerodinámico AMG para sumar algunos toques más radicales.

Si pasamos al interior nos encontramos que sigue contando con las novedades tecnológicas el resto de Clase C. Cuenta con la nueva instrumentación digital con pantalla de 12,3 pulgadas (con un menú específico AMG con informaciones adicionales) y el volante deportivo con controles táctiles. Una de las grandes novedades son los asientos AMG Performance opcionales, que aportan una sujeción óptima y vienen con calefacción y ventilación. En el habitáculo se pueden combinar un buen número de materiales de calidad.

Mercedes-AMG C 63 Coupé 2018. Motor

El Mercedes-AMG C 63 Coupé lleva bajo el capó el bloque V8 biturbo de 4.0 litros, algo que comparte con el AMG GT. En esta ocasión se han dispuesto dos niveles de potencia, una versión de 476 CV y 650 Nm de par y un tope de gama C 63 S con 510 CV y 700 Nm. Éste es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos (4,0 segundos el ‘normal’) y de alcanzar una máxima de 290 km/h (limitado a 250 km/h en el menos potente).

Una de las claves de este modelo es la inclusión por primera vez de la transmisión automática AMG Speedshift MCT 9G, una caja de doble embrague que ofrece unas transiciones más cortas y una experiencia más dinámica. Funciona en conjunto con los seis programas del AMG Dynamic, los modos de conducción que permiten elegir entre Calzada resbaladiza, Comfort, Sport, Sport+, Race e Individual.

El Mercedes-AMG C 63 Coupé cuenta con el tren de rodaje AMG Ride Control, que utiliza una suspensión ajustable electrónicamente para garantizar un comportamiento dinámico óptimo mediante tres modos distintos. No tendrá problema en enfrentarse a circuitos gracias al diferencial autoblocante trasero o a la dirección paramétrica AMG con desmultiplicación variable. La guinda la pone un sistema de escape AMG con mariposa variable.

Mercedes-AMG C 63 Coupé 2018. Equipamiento

El equipamiento de serie del Mercedes-AMG C 63 Coupé es muy completo de serie al contar con la mayoría de elementos que ofrece el modelo. Además se puede personalizar al máximo con varios tipos de tapicerías de cuero o molduras de madera, fibra de carbono o aluminio. Algunos elementos interesantes son el AMG Track Pace para tener una telemetría con datos muy completos o el Energizing para tener una personalización del interior.

Fuente: Mercedes

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