Cada cierto tiempo, llegan noticias que prometen el Santo Grial de la energía. Desde el motor de agua español de los años 70 al motor capaz de multiplicar la fuerza, desde un único CV hasta 800 por el que este mismo año premiaron un jubilado ciego peruano. Ahora es una pequeña compañía inglesa la que asegura que ha desarrollado una tecnología que permite crear petróleo sintético utilizando sólo agua y electricidad.

La empresa se llama Air Fuel Synthesis, y asegura que reciclan CO2 generado por el uso de combustibles para obtener petróleo de nuevo, y así sucesivamente. Esto mantendría unos niveles de CO2 constantes en la atmósfera y reducir el efecto invernadero. Esta posibilidad era conocida, pero nadie había logrado hasta ahora llevarla a cabo. El producto parece petróleo (mucho más limpio y claro) y se puede usar en cualquier coche, avión o máquina sin cambiar la infraestructura.

No es pura teoría. Desde Air Fuel Synthesis aseguran que ha logrado producir cinco barriles de petróleo en menos de tres meses en su pequeña refinería. El combustible puede ser utilizado con normalidad, tras añadir los mismos aditivos que se añaden al petróleo convencional. Si la electricidad que se necesita para el proceso se obtiene de energías renovables su impacto ambiental será nulo.

¿Cómo lo han hecho? El proceso, en términos técnicos, funciona así: se mezcla hidróxido de sodio (NaOH) con dióxido de carbono para obtener carbonato sódico (Na2CO3) del cual, mediante un proceso de electrólisis, se obtiene CO2 puro. El hidrógeno necesario para la obtención de, primero metanol y luego petróleo, se obtiene por hidrólisis de vapor de agua capturado con un desecante.

El proyecto ha contado con una financiación de 1,3 millones de euros, proveniente de un grupo de filántropos anónimos y ha tardado dos años en desarrollarse. Las compañías petroleras, sin embargo, no se han interesado por la tecnología, pese a contar con el aval de la asociación británica de ingenieros mecánicos (IMechE, por sus siglas en inglés). Y es que el responsable de energía y medio ambiente de esta asociación aseguró que: “Lo están haciendo. Yo he estado allí y lo he visto. Se trata de una pequeña planta piloto en la que capturan aire y extraen el CO2. Siguen principios y componentes muy bien conocidos y consolidados, pero lo que es excitante es como han logrado juntarlo todo de tal manera que funcione. La innovación radica en el proceso”.

Los ejecutivos de Air Fuel Synthesis pretenden seguir desarrollando el proyecto y planean la construcción, en dos años, de una gran planta en la que se pueda sintetizar una tonelada de petróleo diaria, para empezar a comercializar el producto.

Como siempre, hay un problema. El sistema está diseñado para obtener el CO2 del aire, pero de momento solo utiliza dióxido de carbono de origen industrial. Para que se pueda usar la nueva tecnología a escala industrial se debe mejorar el sistema de captura de carbono que, por ahora, es demasiado caro: capturar una sola tonelada de dióxido de carbono cuesta unos 500 euros.

Fuente: The Telegraph

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