El público más purista de Porsche está de enhorabuena. Se siguen sumando versiones para ellos, algo que comenzó en 1968 con el Porsche 911 T, una versión más básica con el equipamiento justo. Se volvió a recuperar la fórmula el pasado año con el Porsche 911 Carrera T y parece que se va a seguir tirando de ese hilo que tiene mucho que ofrecer. Por ese motivo vemos ahora el Porsche 718 Cayman T, una versión bastante especial del pequeño coupé alemán.

Al igual que su hermano sin techo, se beneficia de una serie de cambios para diferenciarle del resto de versiones. En el exterior destacan las llantas de 20 pulgadas en gris titanio, las carcasas de los retrovisores en el mismo tono, los logotipos laterales con el nombre del modelo o la doble salida oscurecida del escape deportivo. Los colores con los que se puede pintar la carrocería de este modelo son los Negro, Rojo Guardia, Amarillo Racing y Blanco; los metalizados Blanco Carrara, Negro Jet y Plata GT; y los especiales Naranja Lava y el Azul Miami.

En el interior del Porsche 718 Cayman T se aplica una de las medidas más llamativas de estos ‘Touring’. Hablamos de quitar el sistema multimedia Porsche Communication Management (PCM), dejando un hueco en su lugar de la consola central. Los clientes podrán volver a montarlo sin sobrecoste siempre que quieran. Para ahorrar peso también se prescinde de los tiradores tradicionales, que ahora se convierten en unas simples tiras de tela.

A esto hay que sumar una serie de detalles como el volante GT o unos asientos deportivos con ajuste eléctrico que llevan el logotipo del modelo bordado en los reposacabezas. El logo de la edición también estará presente en otras zonas como las esferas de la instrumentación o los umbrales de las puertas. Para completar su equipamiento trae de serie el paquete Sport Chrono con sus modos de conducción y posibilidades de personalización.

El Porsche 718 Cayman T cuenta con la misma mecánica que el resto. El motor bóxer de cuatro cilindros y 2.0 litros turboalimentado mantiene su potencia en 300 CV y 380 Nm para esta versión. De serie viene ligado a una caja de cambios de seis velocidades, aunque opcionalmente se puede escoger el cambio automático PDK. Con esa configuración, acelera de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 275 km/h. Su comportamiento dinámico mejora gracias a control de estabilidad Porsche Active Stability Management (PASM) que baja la altura de la carrocería en 20 mm.

Fuente: Porsche

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