En 2009 la crisis hizo que GM se deshiciese de parte de su catálogo de marcas. Vendió Saab a Spyker y pasaron a la historia marcas tan representativas de América como Pontiac (a finales de 2010)… o Hummer, que era un mito de otra época que no encaja en el mundo ecosensible actual.

Antes, cuando todo lo que preocupaba a los compradores de coches eran aspectos como el espacio y la utilidad, el Hummer fue uno de los grandes SUV más codiciados. Daba lo mismo que, en la mayoría de los casos, la bestia no pisase ni una pista forestal en su vida. El Hummer era espacioso, potente y lucía más poderoso todavía.

Luego el precio del combustible empezó a subir, la gente empezó a hablar de emisiones… y el Hummer dejó de molar, con lo que la marca entró en la espiral en la obsolescencia. GM intentó venderla, pero fracasó y acabó por cerrar definitivamente en 2010.

Ahora Prindiville, un carrocero del Reino Unido ha decidido resucitar al Hummer a lo Dr. Frankestein, con una sacudida de electricidad. Su Hummer eléctrico utiliza un sistema de propulsión de 72 voltios, que pretende unir el respeto al medio ambiente al ADN Hummer.

Aunque Prindiville asegura que el Hummer Electric se fabrica con licencia oficial de GM y “se ha construido según las especificaciones tradicionales”, parece más afín a un Micromachine que a un Hummer H3 real. Lógico, ya que es mucho más pequeño que un Hummer tradicional: Este tres puertas tiene dos plazas y mide 3 metros de largo por 1,4 de ancho y 1,4 de alto.

Lo que sí queda claro es que este Hummer eléctrico no piensa salir fuera de la carretera. Se ha diseñado para el transporte diario de pasajeros en la ciudad, flotas comerciales o empresas que deseen tomar ventaja de un medio de publicidad único y llamativo. Y eso es bueno, porque con su pequeña autonomía (entre 50 y 100 km, dependiendo de la configuración) sería probable quedarse tirado en medio de la naturaleza. Su velocidad máxima tampoco es para tirar cohetes: 64 km/h, así que cuesta imaginárselo saltando dunas o vadeando ríos.

El Prindiville de “aspecto Hummer” tiene sus virtudes. Obtiene el máximo rendimiento de su sistema de propulsión de 72 voltios gracias a su chasis ligero y carrocería de fibra de vidrio. Monta suspensiones ajustables, frenos de tambor traseros y delanteros de disco hidráulicos. El motor va conectado a una transmisión automática de dos velocidades.

Prindiville estrenan su Hummer eléctrica con una edición limitada de 25 unidades. Los modelos Limited Edition incluyen detalles en fibra de carbono, faros LED  y una parrilla cromada. En el interior, el conductor y los pasajeros disfrutarán de asientos con calefacción, una pantalla LCD de panel de control, sistema de audio Pioneer con CD y MP3, y unas alfombrillas exclusivas. En Estados Unidos cuesta 40.000 dólares, una cifra muy alta que puede crecer con opcionales como el interior de cuero, molduras de fibra de carbono y un techo de paneles solares.

Fuente: Prindivile

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