Logo de Noticias Coches
bateria proceso reciclaje
Luis Ramos Penabad

Este tratamiento facilitará el reciclaje de baterías de coches eléctricos

Uno de los problemas recurrentes que se achaca a los coches eléctricos es el de qué hacer con sus baterías. A difernecia de un coche de combustión, el mero hecho de repostar acaba con la vida de uno de sus componentes más preciados, las baterías. Sí, pueden reciclarse (de hecho ya se anunció la fabricación de una planta en León) pero es un proceso costoso. Pero podría dejar de serlo.

Ante el auge de ventas de coches a pilas, el reciclaje de baterías de iones de litio, que por desgracia no duran para siempre, se impone. De no hacerlo, en la próxima década tendríamos un nuevo problema ambiental en ciernes. Por suerte, los científicos han dado un gran paso para mejorar los procesos: Empleando un tanque de flotación han conseguido separar fácilmente algunos de los materiales preciosos de la batería para reutilizarlos más tarde.

El estudio dirigido por científicos de la Universidad Tecnológica de Michigan (MUT), forma parte del centro avanzado de reciclaje de baterías ReCell. La idea era aplicar una técnica comúnmente utilizada en la industria minera para separar y purificar minerales, denominada flotación por espuma. Implica colocar materiales en un tanque de flotación y verlos separarse en función de si repelen el agua y flotan… o bein absorben agua y se hunden.

Suena sencillo, pero no lo es en absoluto cuando te enfrentas al mundo de las baterías de litio al final de su vida útil. Y es que los materiales que forman el componente del cátodo (óxido de litio, níquel, manganeso y cobalto (NMC111) o el óxido de litio y manganeso (LMO), de uso común, generalmente se hunde. Para resolver el entuerto, el equipo de MTU ha aplicado un tratamiento químico suave del agua, que consigue que el NMC111 flote.

Lo mejor de todo es que, en palabra de los técnicos, el proceso no requiere el uso de grandes cantidades de productos químicos peligrosos, que implicaría más costes para deshacerse de los líquidos.

Una vez separados los materiales del cátodo, los científicos realizaron pruebas para determinar su desempeño electroquímico. Determinaron que el proceso de separación tiene un impacto insignificante en este sentido. Ambos mantuvieron altos niveles de pureza, del 95 % o más. Esto garantiza compradores de los materiales reciclados.

Si te preguntas si serán necesarios mucho líquido, en un tanque de 10 litros pudieron procesar algo más de un kilo de material catódico (2,2 libras) en una hora. 

Este avance es un paso importante en el esfuerzo por separar de modo eficiente los valiosos materiales que componen una batería, pero solamente es un eslabón de una cadena. Y es que faltaría recuperar y separar otros materiales del cátodo, como el electrolito y el ánodo. El equipo de ReCell está abordando cada pasos individualmente. Todos unidos completarán un proceso de reciclaje rentable. Y es que no se trata solamente de separar materiales, sino que el resultado ha de ser poder ser utilizado de nuevo por la industria para ser considerado exitoso.

Fuente: Argonne National Laboratory

  • baterías
  • Ecología
  • innovación
  • reciclaje