Las últimas noticias que teníamos de Rupert Stadler, CEO de Audi, es que había sido detenido como medida para que no sean destruidas algunas pruebas relacionadas con el Dieselgate. Desde entonces ha estado en prisión preventiva, algo que le ha impedido llevar a cabo su trabajo con normalidad. Precisamente ese ha sido el motivo expuesto por el Grupo Volkswagen para anuncia que Stadler abandona sus cargos en la compañía con efecto inmediato.

El directivo ha sido apartado por completo tanto de la presidencia de Audi como de su puesto en el consejo de administración de Volkswagen. El fabricante alemán ha sido tajante y ha anunciado que Stadler no volverá a trabajar para ellos. De esta forma se pone fin a una trayectoria que data desde 1990, casi tres décadas desempeñando diferentes papeles dentro del Grupo Volkswagen. Y ahora termina empañada por el escándalo del Dieselgate.

En esta polémica que data del año 2015 se descubrió que alrededor de 11 millones de vehículos diésel del Grupo Volkswagen montaban un software ilegal que detectaba cuando se estaba enfrentando a la homologación para rebajar sus emisiones. La detención de Rupert Stadler se llevó a cabo después de que el tribual considerase que tenía conocimientos de la instalación de ese dispositivo (tras ver unos documentos presentado por Ulrich Weiss, el que había sido jefe de desarrollo de motores diésel).

Tras su detención, fue Bram Schot (jefe de ventas y marketing) quien le relevó en el cargo de la marca de los cuatro aros. Pero posteriormente se anunció la llegada de Markus Duesmann, antiguo director de compras de BMW, como nuevo CEO de Audi. Se habla de que la fecha efectiva del nombramiento será con el comienzo del año 2019. Stadler no se irá con las manos vacías, se habla de que si no es condenado en el caso podría cobrar una compensación de 7 millones de euros.

Fuente: Grupo Volkswagen

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