Cuando escribimos el artículo de los que para nosotros eran los 10 de los mejores SEAT de la historia, aquello nos obligó a ser selectivos y por tanto saber descartar muchos modelos para quedarnos con sólo diez.

No obstante, teníamos claro que habían algunos cuya presencia en la lista era incuestionable. El 600, el 1400, o como no, el SEAT 1200 Sport “Bocanegra”.

Una leyenda de la marca, el SEAT 1200 Sport, al que popularmente se le conocería como “Bocanegra” debido a que el paragolpes frontal era siempre de color negro en contraste al color del resto de la carrocería, fue un punto de inflexión para la marca.

Era diciembre de 1975, y en aquellos tiempos convulsos en los que España tenía que definirse de forma internacional tras la muerte de Franco, SEAT presentaba ante la prensa el SEAT 1200 Sport.

Todavía en propiedad del Instituto Nacional de Industria, SEAT dejó a medio país con la boca abierta ante tal obra de rebeldía y modernidad que tantos ansiaban entonces. Siendo además, el primer modelo desarrollado completamente en Martorell.

Aunque algunos lo califican como el “primer automóvil fabricado de forma masiva con diseño español”, esto tiene que puntualizarse.
Pues su línea y figura le deben todo al diseñador italiano Aldo Sessano. A quien SEAT contactó personalmente para adquirir la licencia del prototipo que Aldo había diseñado para la alemana NSU. Quienes (afortunadamente), le habían desestimado previamente el proyecto.

Aldo se trasladó entonces a España para trabajar codo con codo con otro hombre clave en esta historia. Antoni Amat.

Antoni, jefe ingeniero de la carrocera INDUCAR, fue el que en cierta manera se encargó de dar vida a los bocetos de Aldo. Un proyecto de especial envergadura, pero del que Antoni ya había demostrado credenciales por sus trabajos para otras carroceras.

Así, poniéndose manos a la obra, Antoni y su equipo tomaron como base el chasis del SEAT 127, al cúal se le completaría la mecánica procedente del SEAT 124.

Encajar este “puzle” de piezas procedentes de diferentes modelos no fue tarea sencilla. Pues se utilizó el motor del 124 el cual introducirían en posición transversal con una inclinación de unos 16º. El objetivo de esto, no era otro que contener la inclinación del capó y contenerla.

Si esto fuese poco, se adaptó también de forma igualmente poco ortodoxa la caja de cambios del 127 que conjuntamente con el carburador, eran dos de los elementos que más fallos daban en la primera serie del 1200 Sport.

No obstante, la reacción no tardó en venir con la llegada en 1976 del SEAT 128 3p. Compartiendo las siguientes series del “Bocanegra” mismo mecanismo de propulsión que el citado 128.

En términos de ventas, estas no fueron especialmente significativas aunque tampoco escasas. Esto debido a que su precio no era el de un coche de masas, sino enfocado a un cliente de mayor poder adquisitivo y con ganas de disfrutar conduciéndolo. 

Sin embargo, si había algo de lo que se quejaban los propietarios de los 1200 Sport era de que en términos de comodidad, habían ciertos aspectos a mejorar. Uno de ellos era hacer más cómoda la transmisión de la caja de cambios, y otro aumentar el depósito de combustible como su consumo. El cual era de 8,83 litros a los 100km.

SEAT hizo caso de las plegarias, y tras unas ligeras modificaciones daba luz en 1977 al 1430 Sport. Compartiendo el mismo diseño agresivo que su hermano mayor, el 1430 Sport aumentaba ligeramente en potencia y comodidad.

El aumento de la potencia y el comportamiento del 1430 (de 67 CV a 77 CV a 5.600 rpm) tuvo la contrapartida de responder con una menor estabilidad que el 1200. Esto debido a que el motor era excesivamente pesado para el diseño del chasis y la carrocería. Algo que se intentó de manera poco efectiva y útil de compensar con unos contrapesos algo prescindibles.

La odisea del SEAT 1200 y el 1430 Sport tendría tristemente un fin sin que la marca sacase un relevo a la altura del mito.

La producción finalizó en 1981 habiéndose fabricado un total estimado de 19.332 unidades (1.200+1430). Siendo en la actualidad, un coche clásico que incluso cuenta con su propio club de fans impidiendo que desaparezca de nuestro colectivo uno de los coches más interesantes que ha lanzado SEAT en toda su historia.

Fuente: Club Seat Sport, Seat1200 

1 COMENTARIO

  1. Para escribir un artículo así, mejor no escriban nada. Jamás Antonio Amat consideró hacer un coche con motor trasero partiendo del 127. Para eso hubieran partido del 850.

    Las mecánicas no eran del 127, sino del 124, y el 128 no imitó la disposición del Sport, ya existía casi una década antes.

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