Esa es una pregunta que muchos se hacen y que incluso lleva a vaticinar que la red eléctrica española no podría soportar un parque móvil completamente eléctrico. La respuesta es muy diferente a lo esperado. Si el parque automovilístico actual (unos 28 millones de vehículos) fuera completamente eléctrico, “La red podría alimentarlo, siempre que la carga se organizase de forma inteligente”, afirma el responsable de estudios de Análisis Industrial de Endesa, Rafael Sánchez. Es decir, sería necesario que los vehículos recargaran sus baterías aprovechando las horas valle del día y la madrugada, cuando la demanda de energía es bastante más reducida. Y que las recargas rápidas quedaran limitadas a modos de respaldo puntual durante el día. De no ser así, la red se saturaría.

La red española de energía eléctrica puede “producir y distribuir más demanda de la que se necesita habitualmente”, afirma Sanchez. Actualmente, hay una potencia instalada de 106 teravatios, lo que supone un 40% de capacidad adicional, suficiente para cubrir los momentos de máxima demanda en la red. La producción de energía eléctrica sólo constituye el 20% de la energía primaria que se consume en España, mientras que el transporte consume por sí solo más del 40%. En España sólo el 10% de la electricidad que consumimos se genera a partir del consumo de combustible, y el 25% a partir del consumo de gas natural. El transporte se “bebe”, por así decirlo, el 67% del combustible que se consume en nuestro país.

Lo ideal para que el sistema eléctrico pudiera aguantar sin problemas la demanda sería que el consumo de electricidad en nuestro país fuera constante las 24 horas del día, todos los días del año, pero eso es materialmente imposible. Siendo realistas, lo ideal es tratar de aplanar la curva de la demanda de energía al sistema, buscando reducir las horas punta y aumentarlo en las horas valle.

En las compañías eléctricas piensan que con el paulatino aumento del parque circulante de vehículos eléctricos esto se irá produciendo, ya que por las noches, cuando el sistema eléctrico español produce energía en exceso y, por tanto, la energía es más barata al haber mayor existencia, será cuando la gran mayoría de los vehículos se conecten para recargar sus baterías. Conviene recordar que la recarga de un coche eléctrico apenas supone 3,68 kW de potencia (a 16 amperios o 230 voltios), similar al uso de un horno, una plancha o una secadora de gran tamaño.

Por esta razón, en los domicilios las recargas rápidas no resultan especialmente interesantes. Disponer del sistema necesario para ello, obligaría al consumidor a contratar un mayor suministro de potencia, lo que significa que, además de tener que pagar más de tarifa mensual independientemente del consumo, sería necesario adaptar la instalación para que esta pueda soportar la mayor carga de energía contratada, lo que supone otro gasto añadido. A la mayoría de los usuarios de coches eléctricos les bastará con sus instalaciones de menos de 7 kW.

Por cuestiones prácticas y de horario la mayoría de los consumidores cargará su coche de noche, pero también lo harán para aprovechar el menor precio del kilovatio dadas las importantes diferencias de precio que ello puede llegar a suponer, ya que hacer una recarga rápida puede pasar de costar menos de 1 euro cada 100 km en horas valle a 5-6 euros cada 100 km en horas punta.

En todo caso, las eléctricas ya se están preparando y ofertando los sistemas de recarga inteligente V2G, que aprovechan para recargar el coche en los momentos en los que la energía de la red es más barata.  Se trata de un enchufe inteligente especial que puede, incluso llegado el caso, devolver energía a la red en caso de necesidad por parte de esta, lo que supondría una compensación económica para el dueño del coche.

Lo que está claro es que el consumo de electricidad en España se va a incrementar a medida que el parque automóvil español incremente el número de unidades eléctricas en demérito de coches impulsados por combustibles fósiles. Pero esto, lejos de ser preocupante, es beneficioso para la economía del país, pues los coches eléctricos son mucho más eficientes que los fósiles, con lo cual la energía consumida es mucho menor en términos generales, lo que contribuye a rebajar el coste de la energía en términos globales al poder reducir el país su dependencia del petróleo y reducir consecuentemente sus importaciones.

Fuente – Endesa

Vía – Newspress

Galería de fotos:

Ver galeria (9 fotos)

NO HAY COMENTARIOS

Deja una respuesta